Chris Burden, el body art y la performance de los 70: referentes actuales

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Conocido por sus performances en los años 70 y por algunas acciones urbanas, Chris Burden (Boston, 11 de abril de 1946 – Los Ángeles, 10 de mayo de 2015) fue más que un artista excéntrico o fuera de lo común. Fue un pionero y uno de los padres de la performance, tal y como la entendemos hoy en día. El artista ha muerto a los 69 años, víctima de un cáncer.

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Muchos medios se han hecho eco del fallecimiento de Burden estos días. Con titulares como “Muere Chris Burden, el artista que se disparó en ‘nombre del arte’”, parece que sólo se alude a la parte más morbosa de la carrera del artista. Sin embargo, si profundizamos un poco en su trayectoria encontramos que Burden fue uno de los representantes del body art en los años 70, movimiento en el cual se utilizaba como material principal el propio cuerpo de los artistas, y del cual surgieron performers tan conocidos como Marina Abramovic y Ulay.

Las taquillas de la performance "Five Day Locker Piece"

Las taquillas de la performance «Five Day Locker Piece»

Chris Burden realizó una performance para su tesis en 1971 en la Universidad de California, llamada “Five Day Locker Piece”, en la que el artista se encerró durante cinco días en la taquilla número cinco de su facultad, con tan sólo unos litros de agua y una botella vacía para hacer sus necesidades. Más tarde declaró sobre esta performance y otras de la misma época: “No es como una pieza de danza de Joan Jonas donde tienes varias partes enlazadas que conforman un todo. Con mis piezas hay una cosa y eso es lo que hay.”

Fotografías de la performance "Shoot" (1971)

Fotografías de la performance «Shoot» (1971)

Su segunda performance más famosa fue “Shoot”. Fue y es la más conocida y controvertida de Burden, la que han recordado más intensamente estos días los medios. En esta performance, el artista se presentaba ante su ayudante, quien le disparaba en el brazo con un rifle. “Todo el mundo intenta evitar ser disparado. ¿Y si yo lo hago a propósito?”, afirmaba Burden sobre “Shoot”. Pero esta acción era más que experimentar hasta dónde llegaban los límites del cuerpo, del dolor y de la voluntad humanos. También había un punto de inconsciencia, el necesario como para dejarse disparar. A la vez, era una llamada de atención sobre la cultura americana de las armas de fuego, sobre la guerra de Vietnam y la presencia de la violencia en nuestra sociedad, aceptada y normalizada, ya desde entonces.

Burden consiguió un puesto como profesor en la Universidad de California en 1978, puesto del que dimitió cuando, en 2005, un estudiante intentó simular la performance de “Shoot”, aunque sin disparos y sin saber realmente si el arma estaba cargada; pero la situación se volvió muy tensa por el hecho de introducir un arma en el campus, y más teniendo en cuenta precedentes como los asesinatos de Colombine.

Fotografía de la performance "Deadman" (1972)

Fotografía de la performance «Deadman» (1972)

Otra pieza cargada de denuncia fue la de “Deadman”(1972) en la que Burden se tumbó al lado de un coche aparcado enfrente de una conocida galería y se hizo cubrir por una manta, como si fuera un cadáver, señalizado por dos bengalas luminosas. Terminó siendo arrestado por falsa emergencia y Burden se lamentaba de que la policía arruinó su pieza irrumpiendo en la escena donde se desarrollaba la performance.

Imagen de la performance "Bed piece" (1972)

Imagen de la performance «Bed piece» (1972)

Otra obra, de carácter menos violento, fue “Bed piece”(1972), que recuerda a “Five Day Locker Piece”, aunque con un desarrollo más introspectivo. Durante veintidós días, Burden vivió en el espacio de una galería donde instaló una cama. No podía hablar con nadie y nadie podía hablarle, al contrario que en “Five Day Locker Piece”, donde los estudiantes se acercaban a hablar con él. El comisario de la galería le proveía de alimentos, agua y lo necesario para poder lavarse e ir al baño. Los últimos días de la performance, el comisario, el galerista y la gente que visitaba la performance comenzaren a inquietarse, puesto que el artista parecía estar extrañamente cómodo en la cama, en el espacio observado. Tanto fue así, que el galerista rompió las normas y le pidió que no hiciera ninguna tontería y que no se viniera abajo mentalmente. Años después, Burden comentaba sobre esta performance: “Ellos dejaban comida para mí, pero muchas veces no comía porque en sus mentes yo me había convertido en un objeto… Al principio fue un auténtico aburrimiento. Era doloroso y duro de hacer, pero encontré que a medida que se acercaba el fin, yo comenzaba a disfrutar allí… El cambio del principio respecto del final fue bastante misterioso para mí y es por eso que estoy reinvestigándolo.”

Imagen de la performance “Trans-fixed” (1974)

Imagen de la performance “Trans-fixed” (1974)

En “Trans-fixed” (1974) Burden realizó otra de las obras más citadas de su carrera. Se clavó las manos en el techo de un Volkswagen, simulando una crucifixión: “Las puertas del garage se abrieron y el Volkswagen fue empujado a medio camino, en punto muerto. Comenzó a correr a máxima velocidad haciendo un ruido estruendoso. Entonces el coche se paró, fue empujado de vuelta al garage y las puertas fueron cerradas. Para los espectadores fue como una especie de aparición”, contaba Burden sobre esta performance, en la que lo sacrílego de la acción se mezcla con lo venerable de la publicidad y racionaliza sobre la religión y la desmitificación.
En años siguientes, Burden comenzó a utilizar su cuerpo de una manera aún más violenta si cabe, haciendo que su organismo alcanzara límites del dolor y del autoconocimiento peligrosos.

“SAMSON”, 1985

“SAMSON”, 1985

Después, abandonó la performance para centrarse en la instalación y escultura. Chris Burden estudió Artes Visuales, Física y Arquitectura, y estos conocimientos influyeron enormemente a la hora de presentar obras como “SAMSON”, un artilugio montado en una exposición del artista en 1985 en el Museo de Arte de Newport, mediante el cual cada vez que un visitante entraba a la muestra, se ponía en marcha un mecanismo que activaba una estructura que empujaba las paredes de la sala. Cuanta más gente entraba, mayor era la presión que se ejercía sobre las paredes. La presión literal del público, del éxito de un artista se hacía patente a través de este artefacto.

“Urban Light” , 2008

“Urban Light” , 2008

Su instalación más popular fue “Urban Light” en 2008, colocada frente al Museo de Arte del Condado de Los Ángeles, donde más de doscientas farolas, provenientes de la colección personal del artista, fueron restauradas y colocadas siguiendo un minucioso orden. Afirmaba Burden sobre esta instalación: “Urban Light es arquitectura. Es un edificio con un techo de luz”.
En definitiva Burden, fue un padre de la performance actual, una figura clave para comprender el cuerpo en el arte y un referente para todos los artistas contemporáneos; sin embargo, no hay que perder de vista lo que sabiamente dice la artista Esther Ferrer: “A ellos les toca inventar la performance de 2014, no copiar lo que se hacía en los años 60 y 70”.

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Más información:
Sobre obras de Chris Burden (en inglés): www.complex.com

Créditos de las imágenes: www.eai.org, www.theartstory.org/, mostperfectworld.com

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