Rescate a un autor (IV): Cavafis, más allá de Ítaca

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Al emprender el viaje para Ítaca
Desea que el camino sea largo,
Lleno de peripecias, lleno de saberes.

Constantino Cavafis (1863-1933), poeta griego nacido en Alejandría, nos dio una lección -muchas lecciones, de hecho, si nos sumergimos en sus palabras- con su poesía y con el modo de escribirla, en su manera de compartirla en vida –apenas publicada y distribuida entre amigos cercanos- y en la composición de sus versos: poemas narrativos y pausados, seleccionando momentos concretos, parándose en el tiempo y reflexionando. Fue tal su compromiso con la escritura que llegó a reelaborar muchos de ellos durante más de diez años hasta que encontraron su forma, y dejándonos solo 154 poemas terminados (a los que Pedro Bádenas de la Peña llama “canónicos”).

En su obra hizo permanentes referencias históricas, sobre todo a la antigüedad clásica, proveniente quizá de su afición a esta disciplina (se dice que emprendió la elaboración de un diccionario histórico). Se le llegó a denominar poeta histórico, pero en verdad se expresaba a través de la misma historia, utilizaba los eventos y los mitos como plataforma para darse voz. A través de ellos, dejaba clara la universalidad de los grandes dilemas humanos y su perpetua actualidad, como ocurre con su poema más conocido: Ítaca, con el que abrimos este artículo y que utiliza el viaje de Ulises a Ítaca para hablarnos sobre metas, aprendizajes y decepciones:

Que Ítaca te ha dado el viaje hermoso.
Sin ella no emprendieras el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

A pesar de no contar con una extensa producción poética, hay bastantes ejes alrededor de los cuales gira su poesía, y que enlazan un poema con otro. Temas como la vejez, la muerte, la soledad, el placer no colmado u olvidado, se proyectan en nuestro imaginario al leer sus versos, además de un sentido de culpabilidad que se hace notar en muchos de sus poemas:

No me contuve. Por completo me dejé y fui.
A los placeres que, medio reales,
que a medio hacer, rondaban por mi mente

Sin olvidar un brillante escepticismo, quizá fruto de las desilusiones a lo largo de una vida:


Lugares nuevos no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad irá tras de ti. En sus calles pasearás,
las mismas, y en los mismos barrios envejecerás,
se te verá en estas casas acabarte.

La obra de Cavafis ha llegado hasta nuestros días gracias a su publicación póstuma en 1935; la difusión por parte de Edward Morgan Forster por Europa y, una vez traducida al español, grandes poetas como Jaime Gil de Biedma, Luis Antonio de Villena y Luis Alberto de Cuenca reivindicaron su obra a través de la influencia que en ellos ejercía.

Entonces, si su importancia para las letras es tan notoria, ¿acaso necesita que le “rescatemos”?
La idea de este artículo surgió al publicarse Poesía portátil (2018), de Penguin Random House, que aúna dentro de un mismo estuche a Safo, Lorca, el mismo Cavafis, Baudelaire, Walt Whitman, Rilke, Rimbaud y Dickinson. Breves selecciones de poemas de cada autor, a modo de “introducción”, ediciones cercanas para un lector actual.
¿Son necesarias estas acciones? ¿o deberíamos desistir en nuestro afán por acercar estos autores con nuevas tácticas?

Muchas veces el tiempo se encarga de “depurar” la literatura, de dejar atrás aquellas páginas que no soportan el paso de los años, pero, por desgracia, otras muchas no merecedoras de este olvido desaparecen no por su poca valía, sino por los prejuicios de ver una fecha lejana en un título y temer no comprender qué se nos está diciendo o encontrar el mensaje desfasado.

De esta manera, Penguin Random House “actualiza” el soporte a códigos populares y mantiene “con vida” autores que, a día de hoy, siguen hablando nuestro lenguaje. Además, en el caso de Cavafis, la lengua no es un impedimento para una comprensión actual. Su lectura es diáfana, reconocemos fácilmente el fondo de sus palabras y, al ser un poeta “narrativo”, dialoga con facilidad con gran parte de la poesía más popular de nuestros días, a la que estamos más acostumbrados a leer en distintos medios, revistas y redes sociales.

Por todo ello, hemos considerado oportuno “rescatar” a Cavafis, por mantener sus palabras vigentes, porque, desde la experiencia, nos aconseja y nos guía. Sería un desastre dejar pasar los años, dejar de publicar y de leer sus versos solo porque nos sea más rentable lanzar caras nuevas al mercado editorial. Y, sobre todo, para no olvidar que:

Se escribirán mañana, o pasado, o con los años,
los vigorosos versos que aquí tuvieron su comienzo.

*Los versos mencionados pertenecen a la edición de Penguin Random House, selección de Claudio López de Lamadrid y a la traducción de Anna Pothitou y Rafael Herrera.

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