Dismaland: un parque de atracciones para sentirse miserable

2

“Dismaland” es el nombre que el artista urbano Banksy ha utilizado para denominar este complejo en el cual instalaciones, lienzos, esculturas y otras muchas manifestaciones artísticas, dan lugar a una espectacular performance que solamente durará hasta el 27 de septiembre.

Fachada de Dismaland

Fachada de Dismaland

La localidad costera de Weston-super-Mare, una pequeña población al suroeste de Bristol, ha sido la elegida para llevar a cabo el proyecto. El complejo donde se asienta Dismaland, conocido como “Tropicana”, fue una de las mayores piscinas al aire libre en los años 40 y, más tarde, un pequeño y famoso parque acuático en los 80, al que, parece ser, acudía Banksy durante su infancia. En el año 2000 Tropicana cerró y desde entonces el lugar permanece inutilizado con constantes rumores de derribo.

IMG_0867

Mural de Stephen Powers en el interior de Dismaland

La llegada de Dismaland ha sido una grata sorpresa para los habitantes de Weston-super-Mare, que han vuelto a ver cómo los turistas recorren la ciudad, al menos durante las cinco semanas que el parque de Banksy ha abierto sus puertas. El artista quiere con esto reivindicar el uso de los espacios comunes y el desaprovechamiento de éstos por parte de las autoridades políticas.

IMG_0850

Graffiti de Banksy en el interior de Dismaland

La visita a Dismaland – no está permitida la entrada con pintura en spray, rotuladores, cuchillos y representantes legales de Disney- comienza con la habitual lectura de la entrada pero, tras esto, un control de seguridad policial nos detiene. Sin embargo, enseguida nos percatamos de que los supuestos policías llevan gorras, esposas y pistolas paralizantes de cartón pintadas con rotuladores muy burdamente (todo está diseñado por el artista Bill Barminski).

El control policial de Bill Barminski

El control policial de Bill Barminski

Igual ocurre con los arcos de seguridad y los ordenadores que están en la pequeña sala. Se escucha exclamar a una policía: “¡No sonrían! ¡Prohibido sonreír!”; mientras, otro policía inspecciona la barba de un visitante.

IMG_0739

La oficina de atención al cliente cerrada las 24 horas

Saliendo del control policial una visiblemente desganada empleada reparte planos del parque. La oficina de atención al cliente está cerrada las 24 horas.

IMG_0744

Obra de Jenny Holzer

Una gran galería, que recuerda a la disposición de las ferias de arte, alberga una exposición comisariada por Banksy. Nada más entrar, una gran instalación del artista urbano nos recibe: la muerte montada en un coche de choque se divierte a ritmo del tema “Staying Alive”.

IMG_0758

Obra de Damien Hirst

Al lado las obras de Jenny Holzer, Damien Hirst, Kate MacDowell, Jessica Harrison, Shadi Al Zaqzouq, Paco Pomet, Josh Keyes, Brock Davis, Escif y hasta más de medio centenar de autores, que tratan temas como el capitalismo, el consumismo, la violencia, el ecologismo o el terrorismo desde muchas y variadas disciplinas.

IMG_0766

Obra de Kate MacDowell

Obra de Paco Pomet

Obra de Paco Pomet

IMG_0815

Obra de Shadi Al Zaqzouq

Como colofón final a las galerías, encontramos la inmensa obra de Jimmy Cauty: la maqueta de una ciudad plagada de luces azules policiales, tras unos fuertes disturbios ficticios.

IMG_0833

Detalle de la obra de Jimmy Cauty

A la salida nos encontramos con el cine al aire libre, donde proyectan varios cortos en bucle, como «Teddy has an operation» de Ce Frank, «Fuck Dad: A guided meditation» de Jason Headley o «The employment» de OpusBou.

Una majestuosa escultura de Mike Ross se alza al lado de otro pequeño espacio expositivo: una pequeña carpa circense donde descubrimos obras, mitad macabras, mitas satíricas, de Damien Hirst – de nuevo -, Scott Hove, Ronit Baranga, Dorcas Casey y Polly Morgan.

IMG_0845

Obra de Mike Ross

IMG_0946

Obra de Ronit Baranga

2B8783A400000578-3204653-image-a-118_1440088914090

Obra de Damien Hirst

Al salir de la tienda circense encontramos muy cerca la escultura de Michael Beitz, que es utilizada como banco donde descansar.
Por la zona vemos también el puesto de la artista Nettie Wakefield que realiza retratos de los visitantes, aunque sólo dibuja sus nucas.

Obra de Michael Beitz

Obra de Michael Beitz

Como todo parque de atracciones, Dismaland posee casetas donde puedes jugar y ganar premios… O no.

IMG_0865

Obra de David Shrigley

Pesca patitos en chapapote y gana un cartón que representa un trozo de pescado seco – en lugar del pececito en la bolsa-; tira el yunque con pelotas de tenis y gana el yunque; un siniestro juego consistente en conducir una patera sorteando los cadáveres que flotan; un minigolf con huecos y desniveles que imposibilitan el juego; un tiovivo en el que los caballos van a ser usados para hacer lasaña; y la noria, que no puede faltar en ningún parque de atracciones.

IMG_0848

El entusiasmo de los empleados de Dismaland

El tiovivo-matadero de caballos

El tiovivo-matadero de caballos

Las colas para entrar a las exposiciones y atracciones son amenizadas por los paseos de dos supervisores dotados de micrófonos de mediano alcance, de manera que se puede escuchar claramente qué dicen. Los supervisores van comentando sus opiniones sobre los visitantes: desde su ropa hasta acusarles de romper las instalaciones de Dismaland (Tropicana lleva cerrado quince años, su aspecto es ruinoso y además se ha potenciado esa imagen adrede).

Parte del atrezzo del parque

Parte del atrezzo del parque

El Castillo de Cenicienta nos invita a una experiencia donde nos sentiremos “como una princesa de verdad”, asegura la organización. Dentro encontramos una escultura/instalación firmada por Banksy donde se alude directamente al accidente de Lady Di, encarnada en una Cenicienta muerta, dentro de su carroza volcada, con caballos agonizantes y rodeada de paparazzis que no cesan de hacer fotos con flash.

IMG_0879

Obra de Banksy

El castillo está rodeado de un lago cuya agua está teñida de color verde y donde un furgón policial semihundido, utilizado en los disturbios de Irlanda del Norte, hace las veces de fuente.

IMG_09-vhyuk37

El furgón-fuente

Una melódica y tranquila música inunda el recinto, sólo interrumpida por una inocente voz que, de vez en cuando, lanza consignas como: “Estar solo es cada vez más impopular”. Esta acción está firmada por Jenny Holzer.

Obra de Banksy

Obra de Banksy

Al lado de una pequeña biblioteca conformada por libros de filosofía, política y cocina, junto a obras maestras de la literatura, se encuentra otro espacio expositivo, de reducidas dimensiones y con un claro carácter activista: “Museo de Objetos Crueles”.

Vista del angosto interior del Museo de Objetos Crueles

Vista del angosto interior del Museo de Objetos Crueles

Una exhibición comisariada por el historiador Gavin Grindon que comienza repasando aquellos objetos que han sido creados para controlar nuestros movimientos y nuestras vidas. Desde las cámaras de seguridad hasta aparatos utilizados en grandes empresas como Amazon que miden el tiempo de respuesta de un trabajador ante una orden. Denuncia también que muchos de estos aparatos, así como armas bélicas inteligentes, están fabricados por conocidas marcas de smartphones, como Motorola, Apple o Samsung.

Panel sobre las concertinas en el Museo de Objetos Crueles de Dismaland

Panel sobre la valla de Melilla en el Museo de Objetos Crueles de Dismaland

La exposición hace hincapié en el concepto de las fronteras, mencionando, por ejemplo, las tristemente famosas concertinas de Melilla.
A nivel local, analiza los bancos diseñados para que no se pueda dormir en ellos ni tumbarse – una clara disuasión para los sintecho -, así como diferentes diseños de elementos, situados en el espacio público, que hacen que nuestro comportamiento en áreas comunes sea controlable de manera casi imperceptible.

IMG_0903g

Panel sobre los diseños de bancos para sitios públicos

La muestra apunta directamente a organizaciones, instituciones y órganos públicos como beneficiarios de conflictos violentos por importar, fabricar o colaborar con empresas que se lucran en situaciones en las cuales se infrigen derechos humanos básicos.

IMG_0915

Falso anuncio que ironiza sobre la violencia policial

Se menciona también el maltrato animal innecesario en mataderos y granjas y se acusa a la policía de su falta de ética a la hora de formar nuevos agentes.

IMG_0916

«Las mujeres son capaces de hacer cualquier cosa para desacreditar a la policía, incluyendo golpear a sus propios hijos y realizar acusaciones contra la policía» Sección ‘Mujeres y niños’ Manual del orden público de la Asociación de Jefes de Policía de Reino Unido.

Tras el Museo de Objetos Crueles pasamos por unas tiendas de campaña, a modo de campamento, donde se distribuyen fanzines, revistas y otros materiales de asociaciones activistas y anarquistas. A continuación encontramos un espacio  donde se expone “arte de guerrilla”, donde encontramos obras originales junto a lemas populares utilizados en manifestaciones. A la salida encontramos una escultura de Ben Long construida íntegramente con andamios.

IMG_0929

Pancartas anónimas en «arte de guerrilla»

IMG_0934

Pancartas anónimas en «arte de guerrilla»

No faltan las fotos para el recuerdo, gracias a Lush podemos hacernos una foto en el panel de selfies o en el de guerrilleros armados.

IMG_0941

Panel de foto de recuerdo. Obra de Lush

IMG_0943

Panel de foto de recuerdo. Obra de Lush

Dismaland se consolida como una experiencia artística y política única, con unos objetivos reivindicativos claros, apostando por el arte como vehículo comunicativo y herramienta social.

IMG_0964
___
Más información:
dismaland.co.uk
Créditos de las imágenes: Irene Calvo, instagram.com/dismaland_official, www.dailymail.co.uk, www.laverdad.es

Share.