El montaje de una feria de arte. Estampa 2017

0

“(…)una de esas citas ineludibles (…) que ha logrado ser referencia para nuevos públicos que (…) es capaz de adquirir alguna obra de arte dentro de un mercado pensado para un coleccionismo privado al alcance de todos.”

Catálogo 25th Contempory Art Fair Estampa

Yo misma podría ser considerada una de esos nuevos públicos, puesto que nunca presté demasiada atención a las ferias de arte. Así como en una exposición suelo sentirme como Alicia entrando por una puertecita, en las ferias me siento abandonada en una trinchera en medio de la guerra.

estampa-ah_02

No siempre una encuentra lo que a priori suponía en una muestra de arte contemporáneo. No siempre está una de acuerdo con el hilo argumental o con los modos de contar, ni siquiera los modos de montar. En una feria mi dificultad está en encontrar el criterio aglutinador para poder opinar.

estampa-ah_03

La sensación más poderosa que me sobreviene en una feria de arte contemporáneo como Estampa es plantearse las preguntas más claras y fundamentales que siempre acompañaron y siempre acompañarán al arte. No las voy a repetir en voz alta, ni siquiera lo voy a escribir porque es manido y claramente no va a salir ninguna respuesta de esta reflexión. Digamos simplemente que siempre es político, es social y es personal.

estampa-ah_04

En lo político, dice Manuela Carmena en el prólogo del catálogo de Estampa que: “Reúne a lo mejor del panorama en nuestro país y da la medida del valor del arte contemporáneo entre nuestros ciudadanos y visitantes que encuentran en la ciudad de Madrid un lugar privilegiado para descubrir nuevas formas de reflexión de nuestra realidad a través del arte”.

Para continuar: “El interés del turismo cultural por Madrid, por sus museos y galerías, (…) y por su acogedora estancia es una de nuestras principales preocupaciones”. Habría que preguntarle a nuestra Alcaldesa si su preocupación es, para bien o para mal, visto lo visto en Barcelona. Y eso es otra historia.

estampa-ah_05

Mi preocupación queda, con la reciente frialdad en la que nos ha dejado la publicación de las tan deseadas ayudas a la cultura del Ayuntamiento de Madrid, que lo político se pare a “dar la medida del valor”. No se oculta, ni se le escapa a nadie que es una feria y que la base es el mercadeo y que vivimos en el sistema que vivimos, para bien o para mal. Y eso es otra historia.

Nadie, creo, a estas alturas va a escandalizarse por ello, pero algunos sentimos la obligación de seguir cuestionando el sistema en cuanto al arte se refiere.

Ese largo dedo que señala para que el coleccionista se fije y la rueda comience a girar para algunos, pocos, tristemente pocos, artistas.

estampa-ah_06

En lo social, a través de un entusiasta y apasionado texto del presidente de la feria, Juan A. Rodriguez Deorador, nos dejamos llevar por nuestro amor al arte y abandonamos cuestiones que de ningún modo vamos a solucionar, para disfrutar con las obras que allí encontramos. Porque lo que es innegable es que todo aquel que se dedica al arte en cualquiera de sus facetas lo hace por pasión y vocación, como nos cuenta el artista invitado Pedro Cabrita Reis en una interesante entrevista que abre el catálogo de la muestra.

estampa-ah_07

Pasear a puerta cerrada antes de que la feria se inaugure es un privilegio y a la vez hace dificil poder escribir una valoración sobre la misma porque estaba a medio montar. La sensación de bombardeo mental se ve apaciguada por humanidad, humanidad afanada en dejar “bonito” su stand. Mucho montador y poca montadora. No es novedad. Tampoco es novedad ver cómo la mayoría de las galerías son humildes y hacen un DIY en toda regla, entonces aquí la cuestión de género se iguala. Tampoco es novedoso comprobar que muchos artistas montan sus propias piezas, seguramente sin honorarios de por medio. Y eso es otra historia… o no.

estampa-ah_08

Estábamos en lo social y me ha parecido escuchar a un hombre explicarle a una mujer su propia obra. Y también hemos podido escuchar a una mujer hablar con pasión y orgullo de sus jóvenes artistas mujeres. Incluso me ha parecido percibir el esfuerzo por visibilizar el trabajo de las mujeres artistas en algunas galerías y espacios.

estampa-ah_09

Algunos datos

– De las 64 galerías presentes en Estampa, 30 están dirigidas por mujeres y 8 por equipo mixtos, un gran dato que se convierte en preocupante si descubres que de sus 306 representados (sin descontar algún artista duplicado en distintas galerías) 212 son hombres y 94 mujeres.

– De las 9 galerías que presentan a un único artista 5 lo hacen con hombres, 3 con mujeres y una con un colectivo mixto.

– Del resto de galerías que llevan muestras colectivas 55 en total, 13 han decidido exponer obra de más mujeres que hombres, 4 lo hacen en paridad y 38 cuentan con obra de más hombres que mujeres en sus paredes. Del grupo de 13, 2 exponen obras creadas exclusivamente por mujeres, mientras que del grupo de 38, 15 han decidido no contar con ninguna mujer.

estampa-ah_10
Y siempre es personal. Ya he contado que en las ferias de arte me siento descolocada, bombardeada. Hasta el punto que termino físicamente mal, dolor de cabeza asegurado. Se lo comentaba a una querida amiga con la que iba en la visita guiada para la prensa, intenté explicar que creo que es porque recibo tantos estímulos que solo puedo pensar en crear.

Es posible que todas recibamos el mismo bombardeo, algunas se hacen fuertes gracias a esa cualidad especial, que personalmente no tengo, de ser impermeable a lo que no es de su interés. Fotografío y empiezo a componer, a crear con las piezas que voy viendo. Imposible no hacerlo y esto me lleva a reflexionar sobre el coleccionismo.

estampa-ah_11

Yo misma sería coleccionista compulsiva, si pudiera permitírmelo, aunque creo que los motivos que me llevarían a coleccionar serían diferentes del coleccionista de concepto clásico. No podría convivir con arte colgado en mis paredes, o eso creo, porque tengo la sensación que terminaría anestesiada e insensible. En mi opinión, el arte seleccionado de las ferias, pensado para coleccionismo, adolece de cierta neutralidad necesaria para poder resistir el paso del tiempo. Y esto se nota en la abundancia de grandes formatos, ciertos criterios puramente formalistas y mucha firma consagrada que hace perder frescura a la muestra.

estampa-ah_12

No obstante, he de decir, que esta vez mi dolor de cabeza duró poco, para bien o para mal, lo que hace reposar una sensación general buena. Destacar el esfuerzo de muchas galerías que trabajan por encontrar esos “nuevos coleccionistas”, en direcciones quizás más confusas y con mucha incertidumbre, que mueven el tejido actual y ayudan a que la creación contemporánea siga viva. No podemos sacar al arte y su creación de la noche a la mañana de una realidad que nos afecta a todos los niveles; es más inteligente mantener la salud encontrando maneras equilibradas de convivir y avanzar con un sistema que a veces puede resultar frustrante y sin el cual tampoco sería viable sostener la creación.
estampa-ah_13

En conclusión, la feria Estampa es un buen ejemplo de lo difícil que es mantener el equilibrio y avanzar en este sector: ser motor sin salirse del mercado.

Una petición: aunque el interés de visualizar el arte femenino es claro en algunas galerías y hace que la muestra esté por encima de medias nacionales*, para el año que viene estaría muy bien poner como condición a las galerías para participar la paridad, a estas alturas creo que ya toca.

*Según datos del informe anual de MAV

_______
Más información:

www.estampa.org

Share.

Leave A Reply