Ellen Kooi: inquietante belleza

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La artista holandesa Ellen Kooi llega al Centro de Arte de Alcobendas (Madrid) con la exposición “Undertones” donde fascina con sus características composiciones fotográficas llenas de simbolismos. Se puede visitar hasta el 10 de enero.

Kooi vuelve a Madrid después de su última exposición en solitario en Madrid, en La Casa Encendida en 2008, donde ya encandiló al público madrileño con sus creaciones. Esta vez expone en Alcobendas, en el Centro de Arte de la localidad varias de sus creaciones, desde antiguas obras ya conocidas en España, hasta nuevas producciones de este mismo año.
Para entender la obra de Ellen Kooi hay que comprender también la infuencia de su origen holandés, y toda la tradición pictórica que se desarrolló en los Países Bajos durante el Renacimiento y el Barroco, y autores como Vermeer, Brueghel el Viejo, Patinir o El Bosco, de los que parece ser que realiza una reinterpretación o actualización a través de la fotografía.

Duinmeer- lissen. 2012.

Duinmeer- lissen. 2012.

La obra de la holandesa también acusa otro tipo de influencias, podríamos decir más contemporáneas, como es el caso del director de cine Lars Von Trier, de hecho comentó en esta entrevista: “sí, creo que a ambos nos ha impresionado el paisaje. De alguna manera nuestro contexto nos ha influido, nuestros alrededores más cercanos y el contacto con ellos. Esto de alguna manera explica cómo somos como personas”.

Nieuwkoop - sluis. 2004.

Nieuwkoop – sluis. 2004.

También su propio origen, su país, su historia y sus paisajes parecen ser elementos que se reflejan en sus fotografías, comentaba al respecto: “la mayor parte de mi trabajo está relacionada con mi entorno. La gente que llegó a Holanda no vino y se asentó sin más; tuvimos que construir el espacio alrededor nuestro, porque el agua nos rodea. Hemos adaptado el paisaje a nuestras necesidades. Con mis fotos intento recrear mis impresiones de algunos paisajes. Son metáforas para esas sensaciones”.
Por esto nada es casual en la obra de Kooi, cuida todos los detalles compositivos, luz, colores, simetrías. No en vano esta artista proviene del campo de la escenografía, influencia que podemos advertir en sus obras.

Oosterplas - reflection. 2012.

Oosterplas – reflection. 2012.

Fue precisamente a través de la escenografía que Ellen comenzó a desarrollar su pasión por el arte, como ya lo hacía por el teatro. Además de su tarea como escenográfa, también se encargaba de realizar los carteles para las obras. Sobre este hecho declaró: “tenía que hacer carteles de obras que aún no se habían estrenado y fue a partir de ahí cuando empecé a interesarme en la relación entre cuerpo y tiempo de una forma más espacial”.

Abbekerk -  tweeling. 2005.

Abbekerk – tweeling. 2005.

En efecto, cada obra de la artista holandesa nos cuenta una historia entre el cuerpo humano y el espacio. Desprendiendo bastante parecido con los simbolistas flamencos del Renacimiento, toda fotografía está llena de significados y lecturas. Sin embargo, el simbolismo de las obras de Kooi trata más sobre el ser humano y sus miedos y sentimientos varios. Ella misma afirma sobre las figuras humanas en sus obras: “estar en el bosque un rato a solas nos asusta, nos hace sentir extraños, pero al final también se convierte en un espejo en el que mirarse uno mismo, donde pensar sobre lo que uno es; esta confrontación me interesa mucho… Algo ocurre en ese momento en que la naturaleza nos asusta pero nos conecta con algo dentro de nosotros mismos, eso es algo que intento plasmar en mis obras”. Las figuras humanas en su obra, además, son los intérpretes de las historias que nos cuenta la artista, son los enlaces entre el paisaje donde se circunscriben y el espectador que los observa. En este sentido la artista admitió tener mucha influencia de la danza y en especial de las coreografías de Pina Bausch y Jan Fabre.

Borssele - rode jurk. 2007.

Borssele – rode jurk. 2007.

Kooi llama a la introspección y al autonocimiento a través de cuidadas fotografías donde nada resulta fruto del azar. La artista prepara las fotografías que van a ser tomadas durante bastante tiempo. No sólo las localizaciones o la iluminación; invierte mucho tiempo realizando bocetos sobre la composición para que el resultado sea exactamente el que ella desea y tal vez esta sea una de las partes del proceso creativo artístico más importantes en la obra de Ellen Kooi, ya que de ahí provienen las fotografías tan cuidadas y medidas, el resultado final es la culminación de un proceso compositivo muy trabajado.

Langerak -  blauwe boom. 2014.

Langerak – blauwe boom. 2014.

Llama la atención la extraordinaria belleza estética que desprenden las imágenes de la fotográfa, respecto a formas, colores, simetrías y movimientos. Cualquiera diría que con estas cualidades las obras deberían transmitir una delicada paz y armonía, pero lo cierto es que las fotografías terminan inspirando un cierto desasosiego espiritual, una inquietud que despierta una alerta; una dulce incitación a la búsqueda de algo más; quizás de un sentido de la vida, de una especie de guía para seguir adelante o para encontrar sentido a lo que está pasando. En esta fuerte dicotomía reside gran parte del atractivo de Ellen Kooi. Ella misma afirma: “inconscientemente siempre doy a mis fotos una dimensión de peligro. Algo que es y está puede perderse para siempre”.

Nauerna - ladder. 2010.

Nauerna – ladder. 2010.

Una bella llamada a la búsqueda del sentido de la vida, a un análisis de nuestras debilidades y fortalezas, y todo esto a través de imágenes estéticamente cuidadísimas. Un contrapunto nada fácil de encontrar.
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Más información:
Web de Ellen Kooi
Web de la exposición en el Centro de Arte de Alcobendas
Artículo de El País sobre Ellen Kooi y la exposición en La Casa Encendida en 2008
Créditos de las imágenes: web de la artista

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3 comentarios

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