Entrevista a Iker Ayestaran, ilustrador

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Iker Ayestaran vive en San Sebastian, desde donde realiza ilustraciones que traspasan fronteras y se publican en medios internacionales. The Guardian, The New York Times o The Washington Post son sólo tres ejemplos de la larga lista de sus clientes. No es de extrañar: desarrolla su trabajo con maestría y en sus ilustraciones la calidad visual va de la mano con el interés de sus conceptos.

Hemos podido charlar con él para que nos contase un poco más sobre su día a día como ilustrador, pero también sobre otra de sus facetas creativas – el diseño de carteles cinematográficos.


Tina – ¿Cuándo comienzas a interesarte por el ámbito de la ilustración?

Iker – Dibujar es algo que me ha gustado desde pequeño. Era de esos que en la escuela garabateaba en las páginas de los libros. Con 16 años realizaba retratos por encargo en carboncillo y pastel. Estando en la escuela de diseño me interesé por la ilustración, es aquí donde escuché por primera vez la palabra “ilustrador”.

T – ¿Cuál fue tu formación?
I –
Estudié Diseño Gráfico en la Escuela de Artes aplicadas de San Sebastián y después Fotografía en la escuela de Amaiur.

Iker Ayestaran en su estudio

 

T – ¿Y tus primeros pasos profesionales en el sector?
I – Tras terminar los estudios, y trabajar durante un año en una agencia de publicidad, pasé a trabajar como freelance alternando trabajos de diseñador gráfico con trabajos de ilustración. En esta etapa, de alguna forma, voy buscando mi estilo como ilustrador en base a los trabajos que iban saliendo: ilustraciones para libros, agencias, revistas corporativas…
En el año 2005 comienzo a trabajar para prensa, y con el tiempo, pasa a ser mi principal sustento. Consigo colaboraciones y secciones fijas en diversos periódicos: El Correo, Diario Público, La Vanguardia, ABC, El Comercio, La Nación, Ahora… En prensa he realizado muchísimas ilustraciones, y considero que ha sido mi escuela. La inmediatez de la prensa y la diversidad temática, entre otras cosas, te fuerzan a ejercitar la maquinaria a la hora de construir imágenes. Aquí es donde paso a ser un ilustrador conceptual, y donde cambia mi forma de trabajar, centrándome más en el mensaje y menos en el acabado del dibujo.

T – ¿Algún proyecto que recuerdes con especial cariño, o que supuso un punto importante en tu carrera?
I –
Le tengo cariño a la primera ilustración que realicé para la revista Fortune. Entonces no trabajaba con agentes, y contactaron directamente. Llegó un mail con la propuesta, resumen del artículo, fechas de entrega para bocetos y finales, y también se indicaba que si aceptaba me enviarían el contrato. ¿Un contrato para una ilustración?, ¡qué miedo! – pensé. Aquí estaba acostumbrado a trabajar de forma inmediata, de un día para otro, y en algunos casos con encargos de prensa para el mismo día, sin contratos y sin tener que enviar los bocetos para aprobación. Así que al leer el mail recuerdo pasar de la alegría a los nervios, e ir tranquilizándome una vez se me iban ocurriendo ideas para afrontarlo. El artículo trataba sobre una empresa que había despuntado haciendo las cosas de otra forma.

Ilustración para Fortune magazine

 

Ilustración para Canadian Business magazine

 

Ilustración para The Washington Post

 


T – Tu trabajo como ilustrador está muy centrado en el ámbito de la prensa. ¿Cómo suele ser tu proceso creativo, desde el momento en que recibes un briefing?
I –
Una vez llega el texto o artículo para ilustrar, lo leo y subrayo palabras o frases que puedan ayudarme a resolver la ilustración. Realizo pequeños bocetos de forma rápida, tratando de jugar con la parte comunicativa de la imagen y centrándome en el valor conceptual. Los bocetos rápidos me ayudan a descartar interpretaciones y a priorizar el contenido sobre la forma. Un vez tengo la opción que más me gusta, la trabajo mejor y paso al ordenador.


T – ¿Hay algún encargo que recuerdes como un reto especial debido al contenido que tenías que ilustrar?
I –
He ilustrado en secciones de opinión, política, economía, cultura, salud, ciencia… así que contenidos complejos o delicados han sido más de uno. Por eso creo que jugar con el mensaje o aplicar la metáfora visual es una buena solución. Aporta algo más y fuerza al lector a mirar desde otro prisma según tu interpretación, permitiéndote hacer de lo delicado algo poético e ingenioso. Recuerdo que en el año 2016 me encargaron ilustrar la portada del Diario.es sobre la relación entre España y Cataluña. Entonces se hablaba del no entendimiento, la tensión… nada que ver con la situación de ahora, del choque de trenes entre ambos e inesperados desenlaces que estamos presenciando. Tras darle vueltas a la cabeza, y plantearlo desde diferentes perspectivas, llegué a una solución basada en los colores de las banderas. La imagen muestra el conflicto dentro de un eterno bucle. Ahora realizar esta portada sería algo más complejo.

Ilustración para diario.es

 

Ilustración para Oxford University Program

 

Ilustraciones para Diario El Comercio/ Diario El Comercio/ La Vanguardia


T –  ¿Te has encontrado alguna vez con algún tipo de censura por el contenido de alguna de tus ilustraciones, o por tu manera de abordar un determinado tema?
I –
Censura lo que se dice censura, no. Alguna que otra vez he tenido que realizar algún cambio, pero no por la forma de abordar el tema, o por no ajustarse a determinados planteamientos políticos, morales… si no porque algún elemento podía dar pie a una doble lectura.

T – ¿Qué técnicas y programas sueles utilizar para realizar tus ilustraciones?
I –
Siempre trabajo primero con el lápiz y papel. Después escaneo y paso al ordenador. Realizo las ilustraciones en un programa de edición vectorial y si es necesario, retoco con algún programa de edición digital.

T – Colaboras con Sinergy Art en Londres y Shannon Associates en Nueva York. ¿Podrías comentarnos tu experiencia con las agencias de ilustración y los beneficios que te han aportado? ¿Crees que son necesarias para establecerse como ilustrador en EEUU y UK?
I –
En mi caso la experiencia ha sido positiva, me han abierto camino a nuevos mercados y medios: The Washington Post, The New York times, The Boston Globe, Wired, Variety, Fortune, The Guardian, Finantial Times… 
Aquí, siempre he trabajado y sigo haciéndolo directamente con el medio. Pero a la hora de trabajar para otros mercados, y teniendo en cuenta que mi nivel de inglés no es para tirar cohetes, prefiero despreocuparme del papeleo y de negociar precios. En otros países es más habitual estar vinculado a una agencia, pero no sabría decir si son realmente necesarias o no para establecerse como ilustrador. Supongo que depende de cada persona, de la capacidad que tengas de abrirte camino, llegar a clientes, negociar precios…

 

Ilustraciones para Diario de Tarragona/ Soho House magazine

 

Ilustraciones para Family Circle magazine/ The Washington Post

 

T – Tus ilustraciones suelen tener una mirada poética, a veces también un punto de humor. ¿Cuáles son tus referentes, lo que te inspira?
I –
La inspiración puede venir de cualquier lado. Y en cuanto a referentes, son muchos, repartidos en diversos campos: el cine, la pintura, la gráfica, la fotográfia… y por supuesto en la ilustración. Saul Steinberg, David Hokney, El cartelismo polaco, Jacques Tati, Saul Bass, Manolo Prieto, Fermin Garbayo… por decir algunos.

T – Además de la ilustración, realizas gráficas para cine, como el maravilloso cartel de Loreak. ¿Cómo comenzaste a trabajar en ese área?¿Nos podrías hablar de cómo fue tu experiencia en alguno de los proyectos cinematográficos en los que has participado?
I –
Cuando se formó el grupo Moriarti, cuyos componentes son amigos cercanos, me pidieron que realizara la imagen corporativa y desde entonces he realizado la gráfica y carteles de la mayoría de sus proyectos audiovisuales, así como algunos carteles para la productora Irusoin.
No sabría que experiencia contar en concreto. Pero lo que si puedo decir, es que me gusta trabajar con ellos porque de alguna forma han permitido que sus carteles más allá de lo comercial y lejos de caer en fórmulas gráficas establecidas, estén construidos sobre una base conceptual. Esto me ha permitido trabajar con la misma metodología que aplico a cualquier ilustración.

 

 

 

T – ¿En qué proyectos estás trabajando en el momento?
I –
Acabo de ilustrar un libro para niños sobre ciencia titulado Pequeños grandes gestos por la Ciencia, y ahora mismo con trabajos para prensa y revistas de aquí y allá.

T – Además, sueles vender tu trabajo en galerías. ¿Dónde se puede encontrar a la venta?¿Planeas alguna exposición próximamente?
I –
Tengo serigrafías, prints y esculturas a la venta en:
 Dark City Gallery (Reino Unido), Antidote Concept Store (Bayona, France)
, Arteuparte y DOTT Donosti (San Sebastián)
Ahora mismo no tengo planeada ninguna, pero me gustaría hacer una pequeña expo con los dibujos que voy realizando en los cuadernos de dibujo. Apuntes y cosas que realizo a veces de forma rápida y espontánea para divertirme.

 

Ilustración para ABC de la Salud

 

 

Ilustración para The Washington Post

 

Ilustración para Wine Spectator

 

T – ¿Qué consejo darías a alguien que se quiera dedicar a la ilustración?
I –
Le diría que se dedique a esto, si realmente le gusta y es lo que quiere hacer. Y que trate de buscar un lenguaje visual donde se sienta cómodo y pueda ser él mismo.

T – Y acabamos con nuestra pregunta habitual, ¿nos podrías recomendar un libro y una canción?
I –
Cartas a Aldo Buzzi, 1945-1999 (editorial Media Vaca). 
El libro muestra a modo de diario las cartas que Saul Steinberg enviaba a su amigo Aldo Buzzi. Sus comentarios, críticas sociales, artísticas y forma de ver el mundo muestran perfectamente la genialidad del personaje.
Como canción, Autumn Leaves versionada por Paul Desmond.


Más información
Página web de Iker Ayestaran

Imagen de cabecera: Ilustración de Iker Ayestaran para Ahora, el semanario independiente

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