Entrevista a Pablo Auladell, ilustrador.

0

Pablo Auladell (Alicante, 1972) es un consolidado ilustrador español que desarrolla su trabajo en el ámbito editorial. Ganador del Premio Nacional de Cómic Injuve en 2000 y del Segundo Premio a las Mejores Ilustraciones de Libros Infantiles y Juveniles por el libro Peiter, Peter y Peer en 2005, cuenta ya con una larga bibliografía de más de treinta obras, entre libros ilustrados y tebeos. Recientemente ha publicado La leyenda del Santo Bebedor (Libros del Zorro Rojo) y La puerta de los pájaros (Impedimenta). Además, próximamente saldrá a la venta un cómic en el que ha estado trabajando más de cuatro años y que promete ser todo un descubrimiento, El Paraíso perdido. Esta semana, hemos hablado con él sobre éstos y otros proyectos.

Tina – Me gustaría comenzar hablando de tu formación y tus inicios en el ámbito del cómic y la ilustración. Eres licenciado en Filología Inglesa, pero desde 2000 has trabajado en esta profesión a raíz de haber ganado el Premio de Cómic Injuve. ¿Cómo recuerdas tus primeros pasos profesionales?
Pablo Auladell – Sí, soy licenciado en Filología inglesa porque, como aquello que dijo Machado de “mi vida, algunos casos que recordar no quiero”, no tuve oportunidad de hacer lo que hubiera querido que era Bellas Artes y entonces me metí en una carrera literaria que era lo siguiente que me fascinaba. Creo que soy ilustrador porque siempre me ha interesado la palabra y el dibujo, y en la ilustración y en el cómic es donde puedo jugar con las dos cosas. Como dices, el asunto profesional empezó para mí con el Injuve, un concurso muy bien montado y que realmente era muy interesante para los que empezábamos en los años 90, cuando a ningún editor se le ocurriría editar nada de un novel. El concurso contaba con la colaboración de editores que publicaban la obra ganadora, entonces me fijé como objetivo primordial ganar ese concurso y lo conseguí. Publiqué mi primer cómic El camino del titiritero y entré en una especie de rueda en la que te van conociendo y los encargos se van sucediendo.

Ilustración de Le Rêve de Pablo. / El Sueño de Pablo. La Joie de Lire. Ginebra 2006 / Los cuatro azules. Madrid. 2007

Ilustración de Le Rêve de Pablo. / El Sueño de Pablo.
La Joie de Lire. Ginebra 2006 / Los cuatro azules. Madrid. 2007

TDesde tus inicios ya has realizado más de treinta libros, tanto textos propios, como literatura contemporánea y textos clásicos. ¿Varía mucho tu forma de abordar cada encargo?
P – Sí que varía. Yo clasificaría mis trabajos entre los de encargo y los de la voluntad. Los de la voluntad son proyectos que nacen únicamente de mi voluntad de hacerlos, y esos suelen ser más de cómic, en ese caso sí que hago en ocasiones los guiones. Luego de ilustración, lo más normal es que sean encargos y hay desde libros muy interesantes hasta libros que forman parte de esas colecciones escolares que, aunque deben hacerse con profesionalidad, siempre eres consciente de que no van a ninguna parte, porque son libros de una producción barata, con un papel malo…Y la editorial no lo va a mover de ninguna manera. Los libros que son más potentes tienen una elaboración distinta porque hay incluso procedimientos técnicos más complicados. Paradójicamente, esos libros que te dan más trabajo están mucho menos remunerados que los, digamos, alimenticios. En cuanto al cómic y la ilustración, varía también la forma de enfocarlo en el sentido de que ambos utilizan palabra e imagen, pero el cómic tiene unas reglas propias que hay que asimilar. Voy tejiendo de los dos telares.
Lo que has dicho de más de treinta libros, me da pie a comentar que el ilustrador en España tiene una bibliografía descomunal, absurdamente hinchada. Una de las razones es por la mecánica de las editoriales con las distribuidoras y los adelantos, de manera que siempre tienen que estar produciendo libros como si fuera una fábrica de galletas, con lo cual se pierde el cariño editorial por un producto de calidad. Se producen muchísimos libros y no todos son buenos ni están bien editados, con un buen diseño, una buena tipografía, un buen papel… Por otra parte, está la falta de un contrato en exclusiva con una editorial como puede suceder por ejemplo en Alemania. Allí algunos ilustradores tienen este tipo de contratos y se dedican a hacer unos pocos libros muy buenos y la editorial le promociona y se esfuerza en que salga adelante. Aquí la sensación es que les da lo mismo con quien trabajan siempre y cuando les hagas los dibujitos que necesitan para el libro. Creo que en España falta cada vez más esa labor de editor, una labor que he encontrado en por ejemplo Libros del Zorro Rojo, con uno de mis últimos libros La leyenda del santo bebedor. Ahí sí que he encontrado ese trabajo que últimamente yo echaba tanto en falta. Alejandro García Schnetzer es un editor que recibe los dibujos, te los comenta, te envía la maqueta para verla juntos, el diseño está cuidadísimo… Notas que el dibujo importa.

Página de La Torre Blanca / La Tour Blanche De Ponent. Onil 2005 / Actes Sud-l'AN2 2010

Página de La Torre Blanca / La Tour Blanche
De Ponent. Onil 2005 / Actes Sud-l’AN2 2010

T- Precisamente iba a preguntarte por ese libro y cómo había sido tu experiencia con La leyenda del santo bebedor.
P – En el sentido de la edición muy bien. El trabajo ha sido agotador porque era un encargo de mucho compromiso, era consciente de que Libros del Zorro Rojo te llama para hacer un trabajo potente, ya que ellos también ponen mucho de su parte para que ese libro quede bien. Entonces es un trabajo en el que tienes un plus de tensión, porque eres consciente de que no hay margen de error.

T – De todos los proyectos que vas publicando hasta ahora, ¿qué proyectos han sido para ti los más importantes?
P – Seguramente hay dos o tres que serían un poco los mojones en el camino. La torre blanca, porque me permitió entrar en el cómic y tener más presencia en ese mundo. Era un proyecto que arrastraba desde hace mucho tiempo y lo conseguí llevar adelante, de hecho fue la primera de mis obras que se publicó en Francia. En libros ilustrados, estoy satisfecho también con La feria abandonada, un álbum en el que incluso tengo textos y que veo de alguna manera como un colofón a todos los estilos y las cosas que he ido probando en los últimos 6-7 años. También La leyenda del santo bebedor y La puerta de los pájaros, que como son los últimos son los que más pegados están a mi y son los que más tengo en la cabeza como referente para seguir. Los libros siempre son como una especie de catalogo de fracasos a corregir en el siguiente proyecto.

La leyenda del santo bebedor Libros del Zorro Rojo, 2014

La leyenda del santo bebedor
Libros del Zorro Rojo, 2014

T – ¿Qué destacarías de tu trabajo para La puerta de los pájaros?
P – Este tipo de encargos es peligroso en el sentido de que, cuando me encargan una novela, no me gusta ilustrarlo demasiado referencialmente. Estos trabajos los abordo de manera que realmente tenga sentido que estén ilustrados, porque pienso que no todo tiene porqué llevar ilustraciones, aunque parece que ahora hay una moda en ese aspecto. Realmente un libro tiene que tener sentido con sus ilustraciones. Fue costoso encontrar esa llave que me permitiese hacer unas ilustraciones con sentido para ese libro, que además es una novela y una novela de por sí va a tener mucho más peso que las ilustraciones que puedas hacer. Finalmente lo que hice es una puerta de entrada a la novela, con un friso de unicornios, una puerta de salida con una coda y luego entre medias unas dobles ilustraciones que también estaban armadas a base de puertas. Cogí el leitmotiv de la novela, que habla de puertas que salen y entran de la realidad, y lo utilicé para las ilustraciones, para que todo tenga esa coherencia estética y el sentido del libro en su totalidad como objeto.

Detalle de La puerta de los pájaros Impedimenta, 2014

Detalle de La puerta de los pájaros
Impedimenta, 2014

T – Tengo entendido que tu próximo libro es una adaptación de El Paraíso perdido de John Milton para una editorial digital llamada Minos.
P – Sí, eso es un cómic que terminé en junio y en el que he estado trabajando los últimos cuatro o cinco años. Ahora estamos por una parte negociando para publicarlo en Francia y preparando la edición en España. que espero que salga en los próximos meses. Es un cómic complicado de producir porque son trescientas páginas. Me lo encargaron desde Huacanamo, que es la editorial germen de Minos, y es un encargo insólito porque es una editorial de poesía que en un momento dado decidieron hacer una colección de poesía adaptada al cómic. Me pidieron que adaptase El Paraíso Perdido de John Milton, el poeta clásico inglés. Me puse a la labor, y la labor me ha llevado cuatro años porque es un trabajo complicado. Además es la típica obra que ha envejecido mal, porque preguntas por ahí y creo que no se la han leído ni los ingleses. Es un clásico que está en todos los ensayos, en todas las antologías, pero que no llega bien a la calle contemporánea. Por eso en el cómic he intentado crear unos resortes para que se pueda leer ahora.

T- ¿Ese libro va a salir publicado sólo en digital o también habrá una versión impresa?
P- La idea es que en ambas, porque Minos la crearon con la idea de que fuera una editorial para ipad. Mi percepción de todo esto de los libros y cómics para ipad es que está todavía un poco en pañales. Todos los que se han interesado por el libro, como las editoriales extranjeras, preguntan siempre por la edición en papel, no les interesa nada la edición digital. A mi me pilla un poco mayor y yo soy más analógico, pero en cualquier caso creo que todo el tema digital está un poco en el aire.

Ilustración de El Paraíso perdido, de John Milton.

Ilustración de El Paraíso perdido, de John Milton.

T – Precisamente quería preguntarte por tu opinión sobre los e-books y cómo afecta a tu profesión.
P – Yo ahí veo como poco tres puntos a comentar sobre el tema. Está claro que en el momento en que despegue bien, lo que van a sustituir es al libro de bolsillo, las ediciones baratas que se pueden leer como un pdf sin que importe demasiado si está bien encuadernado, la calidad del papel y que huela a imprenta de calidad. Por otra parte, me pasa también un poco como con el cómic y la novela gráfica. Desde que está tan de moda, creo que es el periodo que menos cómic he leído en mi vida porque ocurre que los géneros, cuando se ponen a jugar a ser otra cosa, dejan un poco de interesarme. Es como lo que pasaba con el cómic, eso que dijo Umberto Eco de que era “el cine de los pobres”. En muchas charlas he oído decir a dibujantes de cómic clásicos que ellos hacían los tebeos pero lo que les hubiera gustado de verdad es hacer una película y luego lees sus trabajos y realmente se nota que incluso el guión está más bien pensado como un guión cinematográfico. Ahora, la sensación que tengo es que hacen cómics pensando en hacer una novela, cuando lo más lógico es que quien quiera hacer cine, que haga cine realmente; quien quiera hacer novela, que escriba una novela. Creo que, si no, se nota mucho luego, en todas esas novelas gráficas de trescientas y cuatrocientas paginas en las que son todo cabecitas parlantes. Cuando yo hago tebeo es porque quiero hacer tebeo, no porque me gustaría hacer cine y no tengo dinero para producir una película. Y con esto del libro digital, si lo aplicamos a libros ilustrados, me parece que pasa un poco lo mismo. Esos libros ilustrados para tableta en los que el niño toca con el dedo y el pajarito dice pío o toca el árbol y las hojas se mueven… Se queda a medio camino del dibujo animado, pero ni es un libro ni es una animación, se queda a medio camino entre las dos cosas. Y eso de que siempre tenga que poder tocarse y hacer el ruidito de turno me parece un síntoma más de esta sociedad un poco banal en la que todo tiene que ser como de chicle. Creo que los libros para tableta tendrán sentido cuando dejen de ser libros y se conviertan en un producto pegado a ese nuevo medio.

Página de Soy mi sueño. De Ponent. Onil 2008

Página de Soy mi sueño.
De Ponent. Onil 2008

T – Siguiendo con lo digital pero ya no e-books sino redes sociales, hay muchos ilustradores que son muy celosos con mostrar su proceso de trabajo, tú sin embargo eres muy activo en Facebook y Twitter, y mucha gente sigue ese proceso de elaboración. ¿Qué crees que te aporta a nivel profesional ir mostrando habitualmente cómo vas trabajando en un proyecto?
P – Yo sí que soy celoso de mi trabajo, las redes son como un espectáculo circense y, bueno, el mago no enseña sus trucos aunque diga que los está enseñando. La otra cosa es que estos canales no han sido cosa enteramente mía, sino que los creó la editorial Minos para promocionar El paraíso perdido, porque como la idea es sacarlo en medios digitales querían aprovechar las redes sociales. Me crearon una página de Facebook y Twitter para que yo fuese subiendo algo del proceso de trabajo de cada día, que es lo que he ido haciendo. Las redes sociales me generan sentimientos ambiguos. Por una parte es evidente que llegas a un público y a unos lugares donde tu trabajo no llegaría ni en sueños de otra manera y como además he trabajado en años anteriores a esta era digital lo sé y me parece increíble lo que puede conseguirse. Pero por otra parte mata una cosa muy importante para mí, que es el silencio. Esto es estar pegando golpes al tambor todo el día o como una verdulera que anuncia su mercancía y el silencio para crear es muy importante. Facebook y Twitter destruyen eso, tienes que estar cacareando todo el día y, si no tienes cuidado, se puede quedar aquello en una lucha de verduleras.

T- Una de las cosas que últimamente están apareciendo bastante son libros de bocetos, ilustradores que publican su proceso de trabajo. ¿A ti un proyecto de este tipo te resultaría interesante, compartir tus cuadernos con el público?
P – Por ahora lo comparto en redes sociales y sobre todo, en los cursos que doy. En mis cursos suelo explicar el proceso completo de elaboración de mis últimos libros, muestro bocetos…Hago lo que hacían los antiguos maestros, tener un aprendiz al que le enseñas los secretos. Eso es lo que me gustaría que me hubiesen enseñado a mí si hubiese tenido la oportunidad. Sobre tener publicado un cuaderno…Quizás cuando fuese el momento. Como comentaba con Pablo Amargo, si en el cuaderno hay proyectos futuros, habría que tener cuidado sobre qué se publica y en qué momento.

Detalle de El Paraíso perdido, de John Milton.

Detalle de El Paraíso perdido, de John Milton.

T – Cuando entrevisté a Pablo Amargo también comentábamos que hay una gran cantidad de ilustradores en Madrid y Barcelona, pero hay otros casos, como es el tuyo, el de Amargo o el de Isidro Ferrer, en el que ilustradores muy consolidados vivís en ciudades periféricas y trabajáis de manera muy activa. Tú concretamente vives en Alicante, ¿eso te supone ventajas, desventajas, o te resulta indiferente a la hora de abordar encargos?
P – Las desventajas son que en algunas ocasiones que tengo que viajar, tengo que dedicar más tiempo en los viajes por las conexiones. También la soledad, porque hay conferencias y exposiciones en Madrid o Barcelona, en las que participan ilustradores que son amigos y en ocasiones no puedo acudir aunque me gustaría. Esos momentos para los ilustradores son como los de los oficinistas cuando bajan a tomar el café con los colegas y, en mi caso, sólo los disfruto tres veces al año. Sin embargo, si tienes un ordenador y una conexión da igual donde estés, lo que hasta hace unos años era impensable. Tenías que estar en los sitios donde estuviesen las editoriales, porque a veces incluso el ilustrador trabajaba en la sede de la editorial, pero con internet eso cambió rápidamente.

T – Has trabajado también para editoriales y medios extranjeros, ¿cómo fueron tus experiencias, crees que la manera de los editores de tratar a los ilustradores varía mucho con respecto a España?
P – Quizás si que hay, especialmente con editores franceses, un poco más de profesionalidad. Aquí a veces da la sensación de que es una cosa como entre amigos, hay muchas veces demasiada confianza y eso en ocasiones no es bueno porque hace que sea más difícil hacer las críticas necesarias para hacer buenos libros.

cartel

T – Me gustaría continuar preguntándote por tus referentes el arte, la literatura y el cine, aquellos que te inspiran y han sido importantes para nutrir tu trabajo.
P – Normalmente un ilustrador se nutre de muchas cosas, muchos de mis colegas suelen hablar del cine pero yo soy poco cinéfilo. Si hablamos de sinestesias, cosas que no son estrictamente dibujo pero te aportan claves, creo que me nutro de abrevaderos literarios, poéticos. Técnicamente, me interesa una pintura como la de los primitivos italianos, las pinturas murales con esa calidad mineral, esa luz a lo Piero della Francesca…Para los trabajos más dramáticos, me nutro de una línea que iría por Goya, por Solana o en la literatura por Valle Inclán.

T – ¿Cuáles son tus próximos proyectos y exposiciones?
P – Ahora estoy con un par de álbumes infantiles; hacía tiempo que no trabajaba en una obra para público infantil porque los últimos libros que he hecho son o para todos los públicos o para uno decididamente adulto. También estoy terminando un guión de cómic, porque desde La Torre Blanca no he sacado un tebeo con guión mío y quiero pegarle un empujón a ese proyecto. En cuanto a exposiciones, seguramente habrá una en diciembre en Italia que contendrá originales de La feria abandonada, La leyenda del santo bebedor y La puerta de los pájaros, mis últimos trabajos.

T – Siempre que hago una entrevista me gusta finalizar pidiendo dos recomendaciones, una canción y un libro.
P – Yo solía trabajar con música pero últimamente trabajo en silencio, porque creo que la música es muy poderosa, te lleva siempre a su campo y he notado que se consigue una concentración mucho mayor sin ella. Lo que hago ahora es ponerme por ejemplo conferencias, escuchar a gente hablando de arte me ayuda a meterme en un clima de mucha mayor concentración. Pero en fin, te diría algo de Paolo Conte, como la canción Elegia o Sonno Elefante. En cuanto a libros, se me ocurre uno que he leído estos meses, de Feliz de Azúa, un ensayo titulado Autobiografía sin vida. Magnífico.

10620613_687517154667379_6843393033024996816_n

_________

Más información
http://www.pabloauladell.com/
https://es-es.facebook.com/pabloauladellillustrator
https://twitter.com/pabloauladell

Créditos de las imágenes: Cortesía de Pablo Auladell

Share.

Leave A Reply