Entrevista a Ester Sánchez, editora

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Ester Sánchez es editora de Pintar Pintar Editorial, pero también ilustradora y coordinadora de programas educativos para instituciones como el Centro Niemeyer, el Museo de Bellas Artes de Asturias y el Ayuntamiento de Noreña. El libro “Versonajes” (“Versonaxes” en su edición asturiana), publicado por Pintar Pintar con sus ilustraciones, acaba de ser galardonado con el Tercer Premio a los Libros Mejores Editados que concede en Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
Licenciada en Geografía e Historia en la especialidad de Historia del Arte y Técnica Superior en Ilustración por la Escuela de Arte de Oviedo, asegura que empezó a expresarse antes con un pincel que con las palabras gracias a los talleres de arte infantil impartidos por Consuelo Vallina – actualmente presidenta del Gremio de Artistas Plásticos de Asturias -, a los que asistió desde los 4 años. No tardó en descubrir que su vocación estaba ligada a este campo y tras unas oposiciones para docente que aprobó, pero que no le proporcionaron una plaza, decidió crear su propio negocio para no tener que depender de terceros. Así, con 500.000 pesetas prestadas por un amigo y el apoyo moral de sus allegados, abrió Pintar-Pintar en Oviedo, una academia de expresión plástica y arte infantil. Tras una colaboración que se extendió más de diez años con la editorial Everest para diseñar e impartir talleres de promoción de la lectura, las circunstancias y sus intereses la llevaron a convertir Pintar-Pintar en una editorial especializada en literatura infantil, que además colabora en el diseño de la programación educativa de varios museos y gestiona el proyecto CREActividades.

Ester Sánches, editoria
TINA – ¿Cómo se convierte Pintar-Pintar en una editorial?
ESTER – Después de mi trabajo con Everest, nuestro primer libro surgió gracias a una imprenta de Avilés, Gráficas Rigel. Les habían hablado de mi trabajo como ilustradora y querían que les preparase una publicación explicando cómo se hacen los libros. Encantada, visité la imprenta, observé su funcionamiento, me documenté, preparé el texto, las ilustraciones, el diseño del libro, etc. Iba a ser en un inicio un libro promocional de la propia imprenta, pero entonces se sumaron al proyecto Pintar-Pintar Ángela Sánchez y Carlos Mª Pérez, y entre los tres fundamos la editorial, que fue quien editó finalmente “¿Cómo se hacen los libros?”. Lo publicamos, lo presentamos al Premio Nacional de Edición y ganamos el primer premio. No se podía comenzar mejor.

T – Ganar el Premio Nacional al Mejor Libro Editado en 2008 supongo que fue un empujón en toda regla, ¿qué suponen premios de ese tipo para una editorial pequeña?
E- Supone todo un impulso para una pequeña editorial como la nuestra, si bien hay que decir que a diferencia de otras categorías, no recibe dotación económica alguna.

T – Entonces ahora un Premio Nacional lo único que aporta ahora es el reconocimiento…
E- Cuando ganamos el premio por “¿Cómo se hacen los libros?” no había redes sociales y conseguías un hueco en los medios de comunicación, también cierto apoyo en la administración regional por tu trabajo, bibliotecas, librerías… Con el que ganamos por “Lleva un libro en la maleta” (tercer Premio Nacional al Mejor Libro Editado en 2012) ya con las redes sociales en auge, se nos abrieron muchas más puertas.

T- ¿Cuando empezasteis ya teníais la idea de editar en castellano y asturiano y también en otras lenguas como hacéis ahora o es algo que surgió con el tiempo?
E- En cuanto comenzamos a editar en castellano nos dimos cuenta de que había un hueco importante para los álbumes ilustrados en asturiano, así que decidimos ir a por él. Después de nosotros, otras editoriales asturianas decidieron también entrar a editar este tipo de libros. La edición en otros idiomas ha sido más coyuntural.

T – Soléis destacar que trabajáis con otras empresas locales, por ejemplo en el caso de la impresión.
E – Sí, siempre hemos trabajado en Asturias. Frecuentemente me llegan correos de imprentas chinas con presupuestos de alguno de nuestros títulos ya publicados para que comparemos precios. Precios mucho más baratos, sí, pero desconocemos las condiciones laborales o medioambientales que imponen las empresas que los producen… así que preferimos seguir trabajando con las empresas locales que conocemos, y de paso, generamos actividad económica en nuestra región.

T – Eso te iba a comentar, muchas editoriales recurren a imprimir en países como China para abaratar costes.
E- Bueno, es lo que eufemísticamente llaman “deslocalizar la producción”, ¿no? Deslocalizar, claro, en países donde la mano de obra está en régimen de semiesclavitud…

T – Cambiando al tema del mundo 2.0; vosotros estáis publicando apps, no sólo libros en papel, también sus versiones digitales para descargar. ¿Cómo veis el panorama editorial en este sentido?
E- Empezamos a desarrollar apps porque nos atraían mucho y pensamos que el álbum infantil tenía muchas posibilidades nuevas en este terreno. Al principio todo el mundo ofrecía el pdf del libro. Nosotros buscábamos algo más, poder interactuar con textos e ilustraciones. Luego apareció el iPad y las apps y en cuanto pudimos, hicimos un esfuerzo tanto económico como de inversión en formación para meternos de lleno en este mundo. “El constipado del sol” fue nuestra primera app, publicada en navidades de 2013 (eso es la prehistoria de las apps). Ahora mismo estamos centrados más en otro tipo de actividades. Aún así, no lo tenemos perdido de vista y seguiremos trabajando en ello.

T – Claro, supongo que entonces hacer una aplicación interactiva a día de hoy para una editorial pequeña no es rentable.
E – Cada app tiene un precio de venta de entre uno o dos euros, tres como mucho. Los precios van escalados. Hay que pagar por todo, por subirlo a las plataformas correspondientes, las comisiones por distribución, etc, etc. En el caso del iPad además solo puedes subirlo con un Mac. Entonces ¿cuántas aplicaciones tienes que vender para cubrir gastos? Y si no quieres que tu aplicación se pierda en el hiperespacio, debes tenerlas todas juntas en un “quiosco”. Su coste anual ronda los 6000 euros. Es un mundo. Eso sí, si antes lo tenía claro, ahora todavía más: no tiene nada que ver lo que es edición en papel con una aplicación, son cosas totalmente diferentes.

T- ¿En este mundo 2.0 el papel del editor también cambia?
E – Para empezar, si preguntas a niños o adultos “el papel de un editor” no saben qué contestar por regla general. Se piensa que un editor selecciona y financia proyectos editoriales sin más, y luego, por arte de magia, surge el libro. Pero hay mucho más trabajo detrás y sí, efectivamente con el mundo 2.0 y con los nuevos tiempos que vivimos, cada vez, como en todos los sectores, hay que inventarse cómo lograr hacer más con muchísimo menos.

T- Sois muy activos en medios sociales (twitter, facebook, pinterest, blog, página web con tienda online, linkedin, youtube…).
E – Pintar-Pintar está dado de alta en montones de plataformas y redes sociales, tengo una agenda en la que voy apuntando todas las páginas, nombres de usuario y contraseñas, porque pruebo todo… y luego no me acuerdo. Todo lo que sea probar, para allá que voy.

T- ¿Cuáles son las ventajas que os proporcionan?¿Crees que esta actividad repercute en las cifras de venta de libros?
E- Repercuten muchísimo en venta de libros y en la difusión de todas las actividades que realizamos. Mucha gente nos conoce gracias a ello. A mi me han llegado a parar por la calle.. ¡porque me conocen por Facebook!

T- (Risas) ¿En serio?
E – Sí sí… “¡Hola” Te conozco, tu eres Ester, te conozco por Facebook”. Y mira que casi no salen fotos mías. Fuera de bromas, hay quien a cada título publicado le hace un perfil en Facebook, nosotros no llegamos a tanto, me volvería loca. Muchas editoriales piden a los escritores e ilustradores que tengan cierto compromiso a la hora de difundir su obra y que gestionen un perfil en Facebook o en Twitter etc. Y es que es necesario para la promoción de un libro. Y si sales en la tele ya ni te cuento…

T – Según un informe del Observatorio de la Lectura y el Libro, cada día en España se publican 245 nuevos títulos, así parece imposible que los libros puedan estar disponibles a medio/largo plazo en los fondos de las librerías, más allá del periodo en el que la publicación forma parte de las novedades editoriales. ¿Crees que el modo de distribución tal como está planteado en la actualidad debería transformarse?
E – Es un sistema importado de EEUU que ya no se puede sostener. Se tendría que volver al concepto de librero de antes, que apostaba por unos títulos y tenía una línea. Estamos en este mundo globalizado en el que todo es una carrera, todo es producir; las grandes editoriales tienen que sacar nuevos libros para cumplir con una serie de títulos al mes para mandar a las librerías y quitar unos, poner otros, quitar unos…Y seguir hinchando la bola. Pero como en el sector inmobiliario, esa bola ha pinchado.

T- Pasando a vuestros libros, me gustaría que presentases el tipo de libros que hacéis y cuáles son tus criterios para seleccionar escritor e ilustrador, la línea que sigues.
E – Estamos en continua evolución y la experiencia que teníamos cuando empezamos en el ámbito editorial no es la misma que la que tenemos ahora. Los criterios pueden variar según las circunstancias y las experiencias que vayas adquiriendo… De eso se trata. En líneas generales, de la selección de textos se encarga mi compañera Ángela. Hemos tenido suerte de encontrar y publicar verdaderas joyas literarias. Por otro lado, había una cosa al principio que nos hacía dudar: ¿para quién tenemos que hacer los libros?¿Para los niños o para los papás y mamás de los niños, que son los que los compran? Al final optamos por un término medio, aunque casi más pensando en lo que sabemos que gusta a los niños.

T – Pero si que es verdad que, desde fuera, se nota que generalmente apostáis por un tipo de ilustración muy pictórica y por la poesía infantil, algo que tampoco es tan habitual.
E – Ilustrar poesía es una cosa que personalmente siempre me ha gustado. Más que una línea pictórica, yo diría ilustración creativa con una fuerte presencia o manejo por parte de los ilustradores, del color y de las texturas. Julio Antonio Blasco es un buen ejemplo de ilustraciones creativas sin falta de ser necesariamente pictóricas. Más tipo cómic o conceptual no, eso es cierto, no porque no me guste, sino porque o bien no es nuestro campo (cómic) o considero que no es precisamente lo más adecuado para el público infantil. Trabajamos desde hace mucho directamente con niños y tenemos muy presentes sus reacciones y opiniones con muchos tipos de publicaciones.

T- ¿De qué proyectos editoriales te sientes especialmente orgullosa?
E – Más que orgullosa, tengo especial querencia, por motivos personales, a Poemes de Carambelu (la edición en asturiano) y a Daniela. No tanto por mi parte de trabajo (las ilustraciones) como por ser junto con “¿Cómo se hacen los libros?” y ¿Qué es la agricultura ecológica? los libros en los que aunamos esfuerzos los tres socios originales, Ángela, Carlos y yo. Por desgracia Carlos falleció al poco de iniciar nuestra trayectoria editorial. Él estaba tan ilusionado como nosotras con todos los proyectos que poco a poco íbamos logrando sacar al mercado. Fueron momentos duros.

T- En la actualidad, han proliferado los masters y cursos especializados en ilustración, ¿crees que esta formación aporta al ilustrador medios que, en caso de ser autodidacta, no tendría?
E- Todo lo que sea una puesta en común entre diferentes profesionales y conlleve un crecimiento personal es bueno, claro que sí. En primer lugar porque compartes con más gente el mismo interés o dedicación profesional, y luego porque además puedes aprender de alguien con una trayectoria profesional más amplia. En este sentido, en el Centro Niemeyer vamos a comenzar una serie de encuentros o workshops con diferentes profesionales. Empezamos con Ajubel y Alfonso Zapico, pero esperamos poder contar con más profesionales no sólo dentro del campo de la edición, sino de las artes en general.

T- ¿Qué consejos darías a toda la gente que está empezando, dando sus primeros pasos en el mundo de la ilustración?
E- Que realmente lo busquen, que peleen y busquen su camino. Si hay alguien que realmente quiere y tiene la oportunidad, tanto con Pintar-Pintar como con quizás otros editores que estén por su zona, lo mejor que hace es insistir y llamar al timbre hasta lograr una oportunidad.

T- Va a formarse una cola aquí fuera…
E- No, yo ahora mismo estoy aquí en Educa Niemeyer y nunca he dicho que no a una entrevista. Pueden solicitar una cita para mostrarme el book aunque no por ello quiere decir que publiquemos todo lo que cae en nuestras manos. Pero bueno, también es verdad que en diciembre, por ejemplo, asistimos a la I Feria Infantil Rapacinos en Pola de Siero y anunciamos a modo de experimento un encuentro con ilustradores para ver books. El caso es que se llenó de ilustradores, incluso vino gente de fuera de Asturias. De aquella reunión han salido colaboraciones con dos ilustradoras asturianas: Reyes Fernández Medina y Carmen Saldaña.

Libreria Centro Niemeyer

T- Este tema enlaza con la siguiente pregunta que quería hacerte, cuando te enseñan un portafolio, ¿qué valoras más, ver un estilo propio ya desarrollado o que el ilustrador sea capaz de jugar con diferentes tipos de estilos y propuestas?
E – Un término medio, por supuesto tiene que tener su propia personalidad, pero también viene muy bien saber adaptarse a diferentes tipos de encargos.

T- Pasando a vuestra experiencia en educación, ¿cuáles son los principales retos que se presentan a la hora de elaborar un programa educativo para una entidad?
E- Como empresa que eres y como en cualquier otro trabajo, estudiar bien a la entidad contratante, saber para qué te están llamando y qué servicios solicitan. A partir de ahí empiezas a construir. No es lo mismo pensar en un programa educativo para el Museo de Bellas Artes de Asturias, que para Laboral, que para el Centro Niemeyer, un centro escolar o una biblioteca. Por otro lado, siempre intento ir a más, siempre estoy aprendiendo, buscando nuevas actividades acordes a los tiempos y a los niños con los que tenemos que trabajar. Quieras que no, ya llevo casi 20 años (19) desde que comencé a trabajar en centros escolares y librerías realizando actividades con los niños y no es lo mismo entonces que ahora. Antes los papás y mamás de los niños eran mayores que yo, y ahora, aunque los niños me siguen viendo como una amiga, no como una profesora o alguien “adulto”, la verdad es que la mayor parte de las veces soy mayor que sus propios padres. Pero los niños me siguen viendo como una amiga grande con la que jugar. Buena señal.

T-Una última pregunta. Desde principios de 2014 gestionáis la librería del Centro Niemeyer, ¿cómo os planteáis este nuevo proyecto?¿Qué se encontraría alguien que pasase por aquí?
E- Este espacio salió a licitación pública y tuvimos la suerte de ser los adjudicatarios. Educa Niemeyer consta de dos secciones: la gestión del espacio-librería y la elaboración y gestión de un programa educativo. En la librería evidentemente están presentes los libros de Pintar-Pintar, pero también libros con ediciones especialmente cuidadas.
En el programa educativo desarrollamos una serie de guías y actividades didácticas en relación a las exposiciones del Centro Niemeyer y, además, contamos con el espacio para desarrollar diferentes actividades educativas no sólo realizadas por Pintar-Pintar sino también por diferentes empresas con las que colaboramos.


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3 comentarios

  1. Has dado en el clavo con este articulo , realmente creo que este blog tiene mucho que decir en estos temas . Volveré pronto a vuestro sitio para leer mucho más , gracias por esta información .

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