Los quilts de Faith Ringgold

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El museo se va a abrir a artistas afroamericanos, pero tú no serás uno de ellos, porque eres una mujer”. Esto fue, en esencia, lo que le dijeron a Faith Ringgold en el Whitney Museum, en la década de los 70, cuando protestaba para reclamar la presencia de artistas afroamericanos en los museos estadounidenses. Así es como Faith se dio cuenta de que, además de luchar por los derechos de las personas negras, también debía luchar por los de las mujeres.

Faith Ringgold

Faith Ringgold (su nombre real es Faith Willi Jones) nació en 1930 en el neoyorkino barrio de Harlem, una ubicación afroamericana por excelencia dentro de la ciudad de la gran manzana, donde desde los años 20 del siglo XX se venía potenciando la cultura negra. A pesar de las dificultades que la comunidad negra experimentaba en estos años, Ringgold los recuerda con mucho cariño: «Me crié en Harlem durante la Gran Depresión. Esto no significa que fuese pobre y estuviese oprimida. Estábamos protegidos y rodeados por una amorosa familia”.

Faith estudió artes visuales en el College of New York, entre 1955 y 1959. Pronto comenzó a crear siguiendo un estilo propio, bajo las influencias de grandes referentes como James Baldwin, Amiri Baraka, el arte africano o el cubismo, y sus obras reflejaban sus intereses políticos y personales. Esto comenzó a ser un problema en el momento que Ringgold dio el salto al mercado del arte. Las galerías se resistían a colgar sus obras en sus paredes, debido a la gran carga política de sus piezas, que ponían de manifiesto la cultura racista en todas sus expresiones. Sin embargo, la Spectrum Gallery de Nueva York apostó por ella y tuvo en este espacio sus dos primeras individuales.

American People Series #8: The In Crowd, 1964

American People Series #20: Die, 1967

La primera serie que demostró la madurez de su trabajo, fue American People Series. Óleos sobre lienzo que plasmaban la sociedad que Faith vivía. Escenas cruentas y directas que correpsondían a una realidad silenciada por los medios blancos: “Había un montón de disturbios espontáneos, enfrentamientos callejeros, asesinatos que no se documentaban de gente afroamericana, y un enorme racismo. Era increíble ver lo que estaba ocurriendo. Todo el mundo hablaba sobre ello pero no veía nunca nada en la televisión, nada”, comentó Faith, en concreto sobre la obra American People Series #20: Die (1967). «¿Cómo podía yo, como artista afroamericana, mujer artista, documentar lo que estaba pasando a mi alrededor? Quería mostrar una especie de abstracción de estos enfrentamientos. Tenían mucho que ver con la clase y la raza, y nadie se salvaba”, explicaba Faith. En estos años comenzó a sumergirse en el activismo antirracista y feminista, haciéndose eco de estos hechos violentos y clamando por la presencia de artistas –hombres y mujeres- negros en los museos estadounidenses.

Izquierda: Family of Women Series: Faith, 1973. Derecha: Windows of the Wedding #14: Fathers, 1974


Nigerian Face Mask #1, 1976

En 1970 comenzó a realizar esculturas blandas, parecidas a muñecos, y tankas (piezas inspiradas en la pintura tibetana sobre textil llamada thangka, que además del uso artístico tiene una finalidad meditativa y espiritual). También comenzó a producir máscaras, como resultado de su viaje a África, dando lugar a la serie Witch Mask Series, que realizó conjuntamente con su madre, o Family of Woman Mask Series, en la que las máscaras representaban a hombres y mujeres clave en la vida de Ringgold. Todas sus máscaras se producían para ser utilizadas como tales no como esculturas, lo que llevó a la artista a adentrarse en las artes escénicas y la performance.

For the Women’s House, 1971

También a principios de la década de los 70, Ringgold realizó un significativo proyecto para una prisión femenina en Rikers Island. Primero, se entrevistó durante meses con las mujeres encarceladas, hablando con ellas sobre lo que les gustaría ver en las paredes de la cárcel. En 1971 produjo For the Women’s House, un mural que mostraba a mujeres de todas razas, realizando todo tipo de trabajos y ejerciendo profesiones varias, algunas asociadas tradicionalmente a los hombres, como baloncestistas o policías. La pintura se completaba con una cita de Rosa Parks: “Sabía que alguien tenía que dar el primer paso”.

Echoes of Harlem, 1980

En 1980, y casi de una manera orgánica y natural, si observamos su evolución técnica desde las esculturas blandas y, sobre todo, los tankas, Ringgold realiza su primer quilt o colcha, Echoes of Harlem, también en colaboración con su madre, Madame Willi Posey. De hecho, este primer quilt, nace de una serie de tankas, titulada The Slave Rape Series, inspirada en el sufrimiento que las mujeres negras esclavas padecieron en Europa.

Echoes of Harlem muestra una galería de treinta retratos dispuestos en cuadrícula, que recuerda a la forma usual del quilt art. Un tono azul predomina en la pieza y funciona a la vez como color unificador entre las diferentes personas representadas, vecinos, personajes y familiares de Harlem. Esto era lo que Faith quería transmitir, la calidez y la familiaridad que se disfrutaba en su vecindario natal, sin importar razas, religiones o géneros.


Who’s Afraid of Aunt Jemima?, 1983

Tar Beach, 1988

En 1983 Ringgold realizó su primer story quilt, es decir, una colcha en la que además de escenas se podía leer una historia: Whose Afraid of Aunt Jemima? La artista realizó esta colcha minuciosamente, en la que relataba e ilustraba la lucha continua de las mujeres afroamericanas. Este tipo de piezas se convirtieron en una nueva posibilidad para Faith que de hecho, ha caracterizado su producción. Años después, la artista publicó su primer libro, basado en el story quilt Tar beach. A esta publicación le han seguido otras, dirigidas a público infantil, como Aunt Harriet’s Underground Railroad in the Sky, o para adultos, como We Flew Over the Bridge: The Memoirs of Faith Ringgold.

En los 90, Ringgold trabajó en la serie The American collection, donde repasaba los momentos clave de la historia del pueblo negro, desde la migración forzosa como esclavos a América, hasta los disturbios racistas actuales.

The Flag is Bleeding #2 (American Collection #6), 1997


The American Collection #4: Jo Baker’s Bananas, 1997

Esta es tan solo una pequeña recopilación de algunos de sus proyectos. El trabajo de Faith Ringgold es tan extenso como fundamental para la Historia del Arte, planteada históricamente desde un punto de vista occidental, blanco y masculino. Además, Ringgold no solo manifiesta en sus piezas las violencias racistas, o las injusticias sociales, sino que nos permite -casi insiste- soñar, abogando en sus obras por un mundo en el que la raza y el género no condicionen nuestras vidas, como en el significativo caso del mural en la cárcel de mujeres de Rikers Island, donde planteaba una sociedad completamente abierta y llena de posibilidades para las reclusas.

Actualmente y hasta el 8 de septiembre, la Serpentine Gallery en Londres acoge, por primera vez en una institución europea, obra de Faith Ringgold en una completa retrospectiva de la artista.

Jazz Stories: Mama Can Sing, Papa Can Blow #1: Somebody Stole My Broken Heart, 2004

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Más información:

www.faithringgold.com

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