Fernando Panizo: “El arte se entiende a base de verlo”

0

Acudo a Tasman Projects a última hora de la mañana. Me recibe Fernando Panizo Arcos, con quien me había citado. Enseguida comienza a enseñarme el espacio y a hablarme sobre la exposición que alberga.
Fernando Panizo y Dorothy Neary son los impulsores de este espacio expositivo sin ánimo de lucro, ubicado en Madrid. Tasman Projects nació en 2014 con el objetivo de apoyar el arte contemporáneo vinculado a España y sus diferentes agentes. Realizan un par de exposiciones al año en las que involucran a artistas, comisarios, galeristas y otras figuras culturales. Aunque dicen no sentirse coleccionistas, lo cierto es que Fernando Y Dorothy son asiduos compradores de obra pero, sobre todo, entusiastas del arte contemporáneo.
Soñé que un museo ardía es la muestra que se puede ver actualmente en Tasman Projects, una colectiva comisariada por Manuela Pedrón Nicolau y Jaime González Cela, en la que podemos disfrutar de una pequeña selección de obras de la colección de Fernando y Dorothy.
Fernando explica riguroso pieza a pieza la exposición, incidiendo en el rol que los comisarios han otorgado a cada obra en el discurso curatorial. Una labor casi de mediación cultural, cercana, humana, sin más pretensiones que ofrecer información sobre la muestra.
Desde hace tiempo, Fernando está vinculado a la feria Estampa, que este año celebra su 27ª edición. Hemos aprovechado la celebración de este evento, tan ligado al coleccionismo, para saber cómo entiende Fernando Panizo esta actividad, cuáles son sus impresiones respecto a las ferias o qué necesidades detecta en el mercado del arte, entre otras cuestiones.

«Soñé que un museo ardía» (Colección Tasman) en Tasman Projects

IRENE- ¿Qué te atrae del arte contemporáneo?
FERNANDO-
Tanto mi mujer como yo somos profesionales del mundo de la empresa, pero hemos tenido interés desde muy jóvenes por las actividades artísticas. Cuando hacíamos viajes, entre nuestros objetivos siempre estaba visitar los museos de arte moderno –en aquella época, los años 80, se hablaba de arte moderno-. Nos fuimos aficionando a ver arte moderno, posteriormente contemporáneo. Y cuando pudimos adquirir obras, empezamos a hacerlo.

I- ¿Cómo decidisteis comenzar una colección?
F-
No nos consideramos en un sentido estricto coleccionistas, porque ese término tiene, a veces, unas connotaciones que no coinciden con nuestra situación. Parece que tienes que ser una persona de grandes recursos económicos, que juegas con los asesores de compras o que tienes intereses en el arte por criterios de inversión.
Dorothy y yo somos personas interesadas en el arte contemporáneo que adquirimos obras cuando podemos. En este sentido, hay una frase muy conocida de Nicholas Serota, ex director de la Tate: “La mejor forma de relacionarte con el arte es coleccionarlo, siempre y cuando te lo puedas pagar”.

«Campo» de Marlon de Azambuja en Tasman Projects

I- Aunque no os consideréis coleccionistas estrictamente hablando, lo cierto es que tenéis una colección de arte.
F-
Tenemos bastantes obras de arte adquiridas a lo largo de los últimos veinticinco o treinta años. Como todos los que comienzan en el mundo del arte, empezamos adquiriendo obra gráfica, que es la más barata. Eran los años 80 y comprábamos obra gráfica de Chillida, Gordillo, Equipo Crónica, Canogar, Guerrero… Fuimos evolucionando en nuestras adquisiciones hasta que -como decía Serota- nos lo pudimos pagar y en los 90 empezamos a comprar obras de la Escuela de París, sobre todo de los artistas españoles clásicos que desde los años 20 hasta los 50 estuvieron viviendo o exiliados en París: Bores, Peinado, Viñes, Ginés Parra, Lobo… Son artistas que nos siguen gustando muchísimo, pero es cierto que al profundizar y ver cada vez más obras de arte, nos hemos ido moviendo hacia terrenos nuevos. Ahora centramos nuestro interés y nuestra atención en el arte contemporáneo.

«Callar Hablar Destruir Construir» de Eduardo Barco en Tasman Projects

I- ¿Pensasteis en qué tipo de colección queríais tener?
F-
Todo esto es menos determinista y se desarrolla, normalmente, por impulsos de interés cultural. Casi el origen de todo coleccionista es un interés por la cultura. Recuerdo que de nuestros primeros viajes nos traíamos pósters. Luego compramos obra gráfica y cuando pudimos, compramos originales. Simplemente se fue creando una afición por el arte, quizás no muy sofisticada al principio pero esto es como la música, la entiendes a base de oírla, pues el arte lo entiendes a base de verlo.

I- ¿Qué debe tener una obra para que decidáis incluirla en vuestra colección? ¿Existe ese mito del flechazo con una obra?
F-
Pienso que, ante todo, la obra tiene que impresionar. Y puede hacerlo por múltiples razones: por el color, por la figura, porque el título resulta enigmático…
Eso de “enamorarse” de una obra… Hay a quien le ocurre y tiene impulsos inmediatos y la compra, si puede comprarla. Quizá mi mujer es más impulsiva. Yo, desde luego, no compro por impulsos y a veces incluso ha ocurrido que, por querer investigar más sobre la obra, el artista y lo que ha hecho antes, han vendido la pieza y no la he podido comprar: no ser impulsivo también tiene sus riesgos. Lo que está claro es que ambos casos son legítimos.

«Madrid, mudanzas y reflejos» de Primoz Bizjak en Tasman Projects

I- ¿Cómo crees que discurrirá vuestra colección? ¿Hacia dónde irá?
F-
Nuestra colección no tiene un leitmotiv concreto. Nos vamos moviendo entre obras pictóricas, escultura, fotografía, obra digital… Vamos decidiendo en función de qué nos gusta. Las obras que adquirimos en cada momento pueden ser muy dispares o seguir una línea.
Desde los años 90, que estamos interesados en el arte contemporáneo, sí observamos que las obras que adquirimos se pueden catalogar en cuatro grandes bloques: obras figurativas (Sandra Gamarra, Baldessari, Urrutia, Nacho Martín Silva, Miki Leal, Gabriela Bettine, Marcel Dzama…); abstracción geométrica (Equipo 57, Imi Knoebel, José Pedro Croft, Eduardo Barco…); obras conceptuales (Bruce Nauman, Liliana Porter, Esther Ferrer, Mark Mulligan, Marlon de Azambuja…); y arte digital (Iván Navarro, Daniel Camnogar, Julian Opie…).
Nos cuesta apreciar las videoinstalaciones, o los vídeos, en general. Algunos nos entusiasman y nos gusta verlos pero no los compramos. Tomamos cierta precaución con el arte digital debido a la obsolescencia tecnológica y a la facilidad de reproductibilidad que hace que una copia digital sea idéntica a la original, al igual que ocurre en la fotografía digital. Esto se debería solucionar de alguna manera para controlar su difusión. Dicho esto, me parece un tipo de arte totalmente vinculado a la vida y la vida va a ser digital, y el arte va a tener cada vez más intensidad digital.

I- Estamos ante la vigesimoséptima edición de Estampa. ¿Cuál es tu vinculación con esta feria?
F-
Estampa es una feria histórica en España.
En la etapa más reciente, su director, Chema de Francisco, desarrolla un programa que se llama Colecciona, con el que tenido vinculación desde el principio, participando en varias de sus sesiones y abriendo el espacio de Tasman Projects para muchas de sus reuniones. Desde hace muchos años, formo parte del Comité de Dirección de Estampa, donde intento aportar opiniones que ayuden a Chema a dirigir mejor la feria.
Estampa en los últimos años ha aumentado su calidad y, aunque todavía conserva una parte de obra en papel, hoy en día cubre todos los formatos y se caracteriza por un predominio de obras de artistas españoles, no necesariamente los más consagrados pero sí de gran valor y proyección internacional. Al ser una feria más pequeña que ARCO, se disfruta mucho más, se puede visitar sin tantos agobios y el otoño es un buen momento para dedicarlo a este tipo de actividades culturales.

La Feria Estampa en su pasada edición

I- ¿Cómo vives los días previos a la feria? ¿Repasas las galerías o los artistas o te dejes sorprender?
F-
Al participar en el Comité de Dirección de Estampa estoy al tanto de las galerías que han presentado candidatura, los criterios para seleccionarlas, los programas curatoriales que se han realizado para las diferentes secciones… Este año, por ejemplo, la sección de fotografía está comisariada por Alicia Ventura, la de pintura por Ángel Calvo Ulloa y la sección portuguesa por Bruno Leitão.
Últimamente hay galerías que envían dosieres con precios antes de la feria. Creo que es una fórmula de transparencia muy positiva y fresca porque, si tiene algún riesgo el mundo del arte es que es un poco opaco y a las nuevas generaciones les cuesta acceder a él justamente por estas opacidades: una opacidad intelectual, ya que mucha gente nueva cree que no tiene el conocimiento para acceder a este arte; y otra opacidad en cuanto a términos económicos, porque les preocupa preguntar el precio de las obras. No menoscaba la calidad de la galería el hecho de dar información sobre los precios y las obras que van a exponer.
Nosotros antes de la feria hacemos un poco de homework preparatorio, para saber las galerías que vamos a visitar y las obras que nos vamos a encontrar. Luego nos sorprendemos porque hay galerías que no conocemos y descubrimos obra que nos interesa.

I- ¿Está el mercado saturado de ferias?
F-
Poco a poco parece que las ferias se van especializando y eso es positivo para todo el mundo, porque no todos estamos interesados en todo. El hecho de haya aparecido ferias de dibujo, grabado, arte joven, artistas consagrados… es bueno porque esto -aunque es un anatema decirlo, sobre todo para los más puristas- es un mercado y como todo mercado, se tiene que segmentar. No creo que haya un exceso de ferias. En cualquier caso, no somos quienes para pronunciarnos ya que es el propio éxito de cada feria el que determina si se debe mantener o desaparecer.

«Proteo» (Colección Tasman) en Tasman Projects

I- En una ocasión afirmaste que si no logramos que nuestros artistas salgan fuera de España, tenemos que traer a los coleccionistas extranjeros aquí. ¿Las ferias son la manera de que los artistas españoles consigan proyección internacional?
F-
Ambas cosas, que nuestros artistas salgan fuera y traer a coleccionistas extranjeros, son imprescindibles. Hay tres claves fundamentales:
Primero, hay que facilitar que nuestros artistas salgan fuera. Tenemos magníficos artistas y, sin embargo, no están reconocidos en el panorama artístico internacional. En ferias hay poquísimos artistas españoles y en las subastas ocurre igual.
Segundo, hay que traer coleccionistas internacionales para que puedan ver las obras que se exponen y compren artistas españoles. Es muy importante que conozcan lo que se está haciendo en el arte contemporáneo español.
Tercero, hay que fomentar la presencia de comisarios internacionales. Esto ya se está haciendo en ferias como Estampa o ARCO. Los comisarios son quienes prescriben las obras en futuras exposiciones en instituciones y museos extranjeros y si conocen la obra de los artistas españoles, podrán integrarla en sus proyectos. Existe un gran hándicap y es que por la crisis y la situación del sector, las galerías ya no editan catálogos, por eso es muy importante documentar digitalmente todas las exposiciones, pero no solo con las imágenes y el texto de la exposición, sino reflejar qué es quiere transmitir el artista en cada obras. Cuando un comisario está preparando una exposición busca obras concretas que aporten a su discurso. Las galerías y los artistas apenas hacen esto y es algo importante que, además, facilita el trabajo a los comisarios.

I -¿Cómo son de importantes las iniciativas privadas- ya sean colecciones, salas, museos, etc.) en el arte contemporáneo español?
F-
Privadamente hay numerosas instituciones que apoyan el arte, como la Fundación de Amigos del Museo Reina Sofía, la Asociación de Coleccionistas 9915, el Consorcio de Galerías Españolas, el Instituto de Arte Contemporáneo… Hay un buen número de pequeñas iniciativas privadas en toda España que están promoviendo el arte. Me gustaría dedicar tiempo a crear un pequeño networking de estas instituciones que están por toda España y así poder apoyarnos unos a otros. De esta manera, podríamos tener una capacidad de proyección mayor de los artistas con los que trabajamos.
Y quizás dentro de un tiempo podremos hacer una concesión de un gran premio de arte español, como hacen los franceses o lo británicos, patrocinado por coleccionistas privados en conjunción con los museos de arte contemporáneo… Es la única forma. El mercado español es muy reducido y muy escaso y con poca capacidad de compra. O generamos mecanismos de mayor integración o va a ser muy difícil mantenerlo. En esto juegan un papel fundamental las ferias porque, en menor medida Estampa y en mayor medida ARCO, atraen a un buen número de coleccionistas a visitar galerías y estudios. Es necesario el apoyo a estas iniciativas.

I- ¿Con qué objetivos surgió Tasman Projects?
F-
Nuestra preocupación, de Dorothy y mía, es que hay grandes profesionales en el panorama artístico español, no solo los creadores, sino todos los que están alrededor -lo que llamamos ecosistema-: los galeristas, los críticos, los comisarios, los fotógrafos especializados en arte, los diseñadores de catálogos, los periodistas especializados, los gestores culturales… Todo este cúmulo de profesiones que sufren desde que el mercado del arte se ha visto reducido por la crisis. Las instituciones públicas que antes desarrollaban actividades relacionadas con el arte e impulsaban este sector han desaparecido, e igual ocurre con empresas privadas o las cajas de ahorro, que coleccionaban arte. Quienes somos aficionados al arte contemporáneo, seamos coleccionistas o no, tenemos que apoyar este ecosistema.
Con esta pequeña y modesta iniciativa llevamos cinco años ya y pretendemos poner en valor el trabajo de un artista, contextualizado por un comisario –siempre trabajamos con comisarios-; que la galería con la que trabaja el artista pueda desarrollar su actividad comercial si alguien se interesa durante el periodo expositivo; editamos un catálogo para dejar constancia del trabajo y, además, difundir la obra del artista; contratamos a un fotógrafo profesional de arte para que realice las fotografías; cuando necesitamos traducir textos contamos con un traductor especializado en temas de arte, una pequeña empresa de comunicación se ocupa de difundir la exposición… Todo esto es lo que ayuda es a mantener vivo el arte y a que siga produciéndose.

I- ¿Cuál ha sido la trayectoria de Tasman Projects hasta el momento?
F-
Hasta ahora hemos hecho cuatro exposiciones: Madrid, mudanzas y reflejos del esloveno Primoz Bizjak, que es un fotógrafo excepcional; Callar Hablar Destruir Construir de Eduardo Barco, un artista de abstracción geométrica y escultor; Campo de Marlon de Azambuja, que se podría concebir como un artista conceptual; y Zona de contacto de Gabriela Bettini, una pintora que basándose en la belleza del cuadro, posee un mensaje ecofeminista muy potente. Y, además, otras dos exposiciones, una sobre los colores del Ulises y las pinturas relacionadas de nuestra colección y, actualmente, la colectiva Soñé que un museo ardía. Para estas exposiciones hemos contado con cinco comisarios, algunos muy senior, como Aurora García, que fue directora de la colección Caja Madrid o Alfonso de la Torre, que es uno de los grandes comisarios de arte español de los años 50 a la actualidad, y otros más jóvenes como Bruno Leitão, Manuela Pedrón Nicolau y Jaime González Cela o Tiago Abreu.

«Zona de contacto» de Gabriela Bettini en Tasman Projects

I- ¿Qué consejo le darías a una persona que quiere comenzar una colección?
F-
Que vea arte. Que visite exposiciones, que entre en las galerías, que busque información sobre arte contemporáneo… Que empiece coleccionando lo que le guste y pueda pagar y que no siga indicaciones de uno y otro. Eso sí, que se asegure de que el artista que va a comprar va a ser artista siempre y no alguien que al cabo de tres años desaparece del mercado del arte porque no tiene verdadera vocación.

I- Por último, ¿nos recomendarías un libro y una canción?
F-
Un libro que he leído recientemente y me ha gustado es Las piedras de Florencia de Mary Mcarthy, en el que repasa el Renacimiento y por qué surge. Un libro delicioso.
Como canción, recomiendo Summertime de Billie Holiday.

_____________________
Más información:

www.tasmanprojects.com

www.ifema.es/estampa

Share.

Leave A Reply