Guía para visitar ferias de arte contemporáneo

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Cada mes de febrero tiene lugar un inaudito florecimiento cultural en Madrid, capital de España. Se trata de la “semana del arte”, “semana de las ferias” o, para los más old school, simplemente “ARCO”. Porque sí, todo esto comenzó con ARCO, hace más de treinta años. Desde entonces varias ferias han ido surgiendo, con mayor o menor fortuna, acompañando al gran gigante del mercado del arte, ideado por la galerista Juana de Aizpuru, en una trayectoria consolidada y con proyección internacional (la clave para su supervivencia).

Se ha escrito mucho sobre cómo visitar ferias de arte, qué se debe hacer, qué no hay que perderse y qué fotografiar. Lo cierto es que las recomendaciones que encontrarás a continuación, proceden de mi propia experiencia tras haber recorrido ARCO dedicándole toda una jornada o apenas un par de horas, de visitar cuatro ferias en un día y de no ver absolutamente ninguna. Pretendo, con este texto, compartir mi experiencia como punto de partida para que cada persona pueda diseñar la suya propia, ya sea en la semana de las ferias de Madrid, como en otro lugar del mundo.

En general, y debido al ambiente y la excitación ante un recorrido que se nos antoja inédito, solemos comenzar la visita como si de un museo se tratara. Y no, una feria de arte no es museo ni pretende serlo. Es cierto que muchas de las obras que vemos en los stands terminarán en los fondos de una institución, pero otras no. Sin la perspectiva histórica es difícil saber qué marcará el arte del futuro y qué se quedará en lo anecdótico. Por eso, expresiones como “qué horror” o “no sé como eso puede ser arte” quedan fuera de lugar.

Las ferias de arte contemporáneo no son museos porque su función principal, aunque a menudo se olvide, es vender y comprar. El mercado del arte y sus mecanismos es complejo y también un tanto opaco, no obstante, si sientes el flechazo, el “quiero esa pieza”, el “está hecha para mí” (acabo de reparar en que el coleccionismo es muy parecido al amor romántico de las películas hollywoodienses), nunca te quedes con la duda: pregunta o busca el precio. Quizás no es tan alto como te esperabas, o puede que la galería te ofrezca facilidades en los pagos. Igual que hay ferias para todos los públicos, hay piezas para todos los bolsillos.

Pero si tu bolsillo es más bien pequeño y comprar ni se te pasa por la cabeza, entonces queda una de las cosas más importantes y bonitas de una feria: disfrutar. Calzado cómodo, botellita de agua y bocadillo traído de casa, para reponer fuerzas en un descanso, es todo lo que se necesita para dejarse llevar. Un recorrido marcado por los saltos y los zigzags es una buena señal porque significará que nos movemos por impulsos y nos cansaremos más tarde. Aquello que nos llame la atención es lo que debemos observar; ir pieza por pieza, buscar la más cara, la más barata o la más escandalosa, es tarea de la prensa.

Fotografía aquello que te guste –o disguste, según- y registra las obras que más te han llamado la atención, junto al nombre del artista y la galería, nunca se sabe cuándo querrás investigar aquella pieza que viste en ARCO hace tres años y que sigues recordando. Este archivo personal que se genera a través de las visitas permite, muchas veces, seguir la pista de artistas o ver cómo hay piezas que se exhiben varios años. Un ejercicio tan curioso como útil.

La preparación para la semana de las ferias de arte contemporáneo se puede convertir casi en un ritual. Una búsqueda rápida proporciona la información necesaria sobre las ferias que se van a celebrar y, a partir de ahí, comienza a estructurar tu tiempo y tus visitas. Ni es obligatorio ir a ARCO, ni ver todas las ferias. Haz caso a tus instintos y agenda aquellas ferias que ya desde sus webs te susciten interés.

Por supuesto, al calor de las ferias surgen innumerables iniciativas culturales, desde exposiciones independientes, ferias alternativas, presentaciones, talleres… Ojear estas programaciones siempre es fructífero pero, ¡cuidado! Si miras demasiadas propuestas corres el riesgo de saturarte antes de llegar a ir a ninguna. Escoge las que más te atraigan y deja de añadir actividades a tu agenda o te sobrecargarás antes de comenzar.

Lo más importante es conservar la calma, disfrutar del arte y ser consciente de que en muchas ciudades hay galerías con magníficas programaciones que estarán encantadas de recibir nuestra visita cualquier día laborable del año. El arte contemporáneo tiene vida más allá de la semana de las ferias.

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Ferias de arte contemporáneo en Madrid 2019

ARCO Del 27 de febrero al 3 de marzo
Art Madrid Del 27 de febrero al 3 de marzo
JustMad Del 26 de febrero al 3 de marzo
Drawing Room Del 27 de febrero al 3 de marzo
Hybrid Contemporary Art Fair Del 1 al 3 de marzo
Urvanity Del 28 de febrero al 3 de marzo

Créditos de las imágenes: ARCO

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