Librería Cervantes (Oviedo)

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Hemos charlado con Concha Quirós, dueña de una de las librerías con más solera del norte de España: La librería Cervantes en Oviedo. Con 94 años de existencia, cuatro plantas, un fondo de libros de mucha calidad y un gran número de actividades culturales, la consideramos uno de esos sitios de parada obligada para cualquier amante de los libros que visite la capital asturiana.

Inicios de la librería
La librería surge en 1921, en seis años se cumplirá el centenario de su creación, algo que es muy difícil para una librería independiente. – nos cuenta Concha – Mi padre la fundó por casualidad. Fue a Cuba con 14 años, como tantos otros que emigraron allí, pero regresó a los 20 creyendo que venía a morirse aquí, porque estaba enfermo del corazón. Y no solo no murió, sino que vivió hasta los 95 años, no sé si porque la librería le dio buena sabia. Por aquel entonces se planteó hacer algo y abrió una librería porque, aunque era de una aldea, se había formado mucho y le encantaba leer. Yo trabajé con él desde niña porque estábamos en la posguerra y las cosas eran difíciles, somos 4 hermanos y yo soy la mayor. Afortunadamente, mi madre era maestra y vivíamos de su sueldo. Ayudé mientras que estudiaba y cuando acabé y era mayor ni me planteé cambiar de trabajo. Tuve una beca del gobierno francés, pasé un periodo trabajando en librerías allí, y ser librera se convirtió en mi vida, es algo que me encanta. En la librería Cervantes siempre hemos tratado que, aunque el espacio sea grande, también sea personal; una librería a la que se acerque la gente y que tenga una oferta que nos parezca interesante. Poco a poco hemos ido creciendo y cuando mi padre tenía 79 años la librería pasó a estar mi nombre y, ahora que soy mayor, ya tengo un heredero y pasará a mi sobrino; la tercera generación de libreros de la familia.

La anécdota
Tengo una anécdota muy bonita de mi padre: En el año 1952, Dolores Medio fue la primera asturiana en ganar el Premio Nadal con su libro “Nosotros los Rivero”. Era lo que se llamada “no adicta al regimen”, más bien de tendencias progresistas, como mi padre. El Premio Nadal lo fallan el 5 de enero y en marzo iban a publicarlo. Por esas fechas, mi padre cogió el tren desde Oviedo a Barcelona, al que se conocía como el Shangai. Era terrible, con tablas de madera, y tardaba dos días en llegar. Cuando llegó a Barcelona, esperó a que salió la novela, empaquetó 500 ejemplares y se los trajo como equipaje. Llegó aquí con ellos 15 días antes que la distribuidora; el resto de libreros estaban enfadados pero como él mismo decía, gastó su dinero y esfuerzo en traerlo y repartimos los 500. Fue el libro que más se vendió en esa época, imagínate esa cantidad de ejemplares en el año 52.

El fondo de la librería
Es muy difícil hacer la selección, – continúa Concha – sobre todo una librería de este tipo. En el caso de las librerías más pequeñas, pueden estar más especializadas en un género como el policiaco o las ciencias sociales…Sin embargo, ésta es una librería que fue creciendo al albor de la universidad; había carreras técnicas y de humanidades, por lo que teníamos una planta dedicada a cada cosa. Ahora desgraciadamente la universidad proporciona muy pocos lectores. Leí hace unos días un artículo de un profesor que echaba en cara al rector que comprase los libros en librerías en vez de pedirlos directamente a las editoriales, porque se ahorraba dinero del contribuyente. Me parece terrible, porque es un profesor universitario admitiendo que le sobran las librerías, cuando creo que cumplen un papel muy importante en la sociedad, casi tanto como las bibliotecas. Las librerías no son sólo lugares donde comprar libros, también un espacio de conocimiento y encuentro, organizamos charlas, tertulias, un club de lectura… En nuestro caso tenemos lo que llamamos el Foro Abierto, un espacio abierto a cualquier ideología, tendencia o moda.

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Las editoriales independientes y las Librerías con Huella
Hace unos diez años surgieron un grupo de editoriales pequeñas que se dieron cuenta de que no son un mercado para las grandes superficies, aunque también tengan allí sus publicaciones, sino que prefieren cuidar su relación con las librerías independientes. Ellos promocionan mucho sus libros con nosotros, por ejemplo el grupo Contexto en verano hizo una cosa preciosa, un catálogo que mezclaba cocktails con los libros más adecuados para cada bebida. Este tipo de propuestas ya no las hacen las editoriales tradicionales sino las pequeñas y medianas editoriales independientes. Por nuestra parte, formamos junto con otras tres un grupo de librerías, asociadas bajo el nombre de Librerías con Huella. Aunque es un proyecto pequeño nos tienen mucho en cuenta porque por ejemplo hacemos un catálogo sin publicidad, recomendando lo que nos gusta. Es un catálogo independiente que sin embargo coincide mucho con las propuestas de esas editoriales de las que hablamos porque ellos publican a autores por los que pensamos que merece la pena apostar.
La cuatro librerías – en Málaga, Valladolid, Santander y la nuestra, en Oviedo – nos unimos en esta propuesta por azar; en algún momento salimos de alguna reunión del gremio y vimos que coincidíamos y tenemos un lenguaje común. Las editoriales nos mandan muchos libros, algunos que a veces están sin editar y tienen la portada blanca, porque quieren saber la opinión de los libreros. Cuando tenemos tiempo, todos nosotros leemos las publicaciones y si nos gustan, les ponemos nuestro aval, lo recomendamos, anunciándolo como un “libro con huella”.

El sector
El sector de las librerías está pasando una crisis importante, y ya no me refiero a la económica, que también, sino a una crisis de identidad. Hay menos lectores, el libro dejó de ser un objeto de deseo. Sin embargo, en países como Francia no es así y las librerías tienen un gran apoyo, algo que no pasa en España. Esto tiene que cambiar, el gobierno debe darse cuenta de que las librerías y las editoriales, especialmente las independientes, tienen mucho que decir en la cultura. Si no tenemos todo este entramado, y ya no hablo como librera sino como ciudadana, todo va a ir de mal en peor.

La distribución
En Dinamarca hacía ya cuarenta años ya tenían un distribuidor que repartía a librerías todos los días. No te imaginas el problema que hay en España en ese sentido, ya que todo está minimizado al máximo y no puedes conseguir un libro por ejemplo de la Universidad de Aragón a menos que tengas allí un amigo librero que lo consiga, es una especie de burocracia terrible y todo eso tendría que cambiar.

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La burbuja editorial
Existe una burbuja editorial, del mismo modo que hay una burbuja inmobiliaria. Salvo excepciones, te mandan los libros y las librerías pagan a 30, 60 o 90 días, según esté estipulado. Aquí puedes devolver lo que quieras, cosa que no pasa en otros países, en ese sentido tenemos un punto a favor que no deberíamos tener. ¿Por qué? Porque al devolver, inmediatamente hay tres libros más en esas mismas colecciones por lo que no tienes dinero a favor, sino que te facturan otros. De este modo, financias de alguna manera la editorial ya que nunca te devuelven el dinero, siempre tienes dinero a favor en la rueda. Sin embargo, hay países como Alemania donde compran muchísimo, con descuentos más altos y mejores condiciones, pero pudiendo devolver sólo un porcentaje mínimo. Pero claro, para eso tienes que ser buen librero, saber qué libro estás comprando, quién es su autor, su argumento…El sistema español es un sistema mal montado para nosotros y para cualquiera que se preocupe por vender los libros bien.

Los grandes sellos editoriales vs las editoriales independientes.
El problema principal es que a veces hay grandes grupos con varios sellos, y publican un libro u otro en cualquiera de ellos sin tener un criterio de selección muy definido, viéndolo más como un producto que como un libro. La editorial pequeña sin embargo compra libro por libro y quizás no sigan las últimas modas y tendencias, sino libros de fondo que quizás no están traducidos, como editoriales como Libros del Asteroide, Periférica, Hoja de Lata o Impedimenta. Todos ellos realizan una labor previa de muchísima investigación que valoro mucho.

Concha Quirós en el interior de la librería.

Concha Quirós en el interior de la librería.

El búho lector
El búho lector es nuestra librería infantil y surgió en la época de vacas gordas. Teníamos falta de espacio y creemos que hay libros espectaculares para niños y una producción increíble de albúm ilustrado de una gran calidad, tanto infantil como para adultos. Cuando decidimos abrir otra librería sólo para literatura infantil no había ningún otro espacio parecido, aunque con el tiempo comenzarían a surgir otras con la misma idea en otras ciudades, muy bonitas. En Oviedo su apertura causó furor.
Hicimos un concurso de ideas con niños, preguntándoles cómo les gustaría que se llamase la librería y cómo la dibujarían. Nos llegaron cosas preciosas y ganó una niña de 9 años con el nombre El búho lector. Si te fijas, las líneas del logo de la librería son un poco temblorosas, es el dibujo que hizo ella misma y queríamos mantenerlo tal cual estaba. El premio era que antes de inaugurar, todos los finalistas pudiesen entrar solos, sin padres ni profesores, y escoger los diez libros que más les gustasen. Si te enseño la lista que escogieron, sin ningún tipo de presión, te sorprenderías por su calidad.
Cuando la librería cumplió su décimo aniversario, la niña que ganó vino a celebrarlos con nosotros. Con 19 años, ya era ilustradora.

El equipo
Tenemos mucho personal desde el principio, somos 24 personas y salir adelante es difícil, pero intentamos no apearnos de nuestra calidad y seguir avanzando. Por ejemplo, hemos abierto una sección nueva llamada El desván, libros sueltos de gran calidad que no son libros de saldo, sino catálogos de exposiciones o literatura de calidad que ofrecemos a la gente a precios muy buenos, con un tratamiento igual que un libro más actual.

La librería online
Fuimos de los pioneros en cuanto a librerías online en España. Somos una librería antigua, pero no vieja; con solera pero con ganas de estar al día. Hay una persona dedicada a esta web y para nosotros es una ventana más, una manera más de acercar la librería.

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Recomendaciones literarias
Me encantó el último premio Concourt, titulado «Pas pleurer» (No llorar) de Lydie Salvayre. Es un libro duro, ambientado durante la guerra civil, pero todo un canto al amor y la amistad.

Próximas actividades
En febrero haremos una actividad muy bonita con tres editoriales, Thule, A buen paso y Ekaré. Les dedicaremos el mes entero y haremos varias actividades en la librería Cervantes y otras tantas en El Buho Lector. Vendrán ilustradores, los editores…

La frase
No cambiaría haber trabajado toda mi vida aquí por nada.

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Más información:
www.cervantes.com

Créditos de las imágenes: Elena del Rivero

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