«Notas para construir un paisaje (apuntes sobre migración)», entrevista a Mariana García Franco

1

Una amiga me invita a un ensayo abierto de Notas para construir un paisaje (apuntes sobre migración), de Mariana García Franco en Ciudad de México. Mariana vive en San Pancho, un pueblo cerca de la playa donde presenta sus trabajos, además de hacerlo de vez en cuando en la ciudad. En el ensayo somos unas siete personas, Mariana está sentada en una silla mirándonos. Pienso que la forma en que producimos y construimos nuestros procesos es tan política como los resultados en los que derivan. A lo largo de una hora escuchamos testimonios de migrantes que intentan cruzar México para llegar a EEUU. Mariana nos cuenta sus días en las vías de La Bestia, el tren que cruza el país de sur a norte y es abordado por miles de Hondureños, Salvadureños y Guatemaltecos en su trayecto hacia Estados Unidos. Nos cuenta sus encuentros, sorpresas y aprendizajes pero, sobre todo, nos cuenta sobre ella misma, sus miedos e imposibilidades.

GIULIANA- ¿Cuál fue tu primera aproximación al teatro?
MARIANA- Empecé a los 13 años en un grupo de teatro independiente con gente que era mucho más grande. Fue una relación muy particular la que encontré y creo que tiene mucho que ver con el tiempo presente. Me gustaba mucho eso de que “solo es un ratito y hay que hacerlo”, ese concentrado de vida de tiempo presente me atrapó desde el principio. Además, trabajo mucho con la idea del instante que plantea Bachelard, esta idea de la suspensión del tiempo que solo existe en tiempo presente, y creo que el teatro tiene esa posibilidad de suspenderse en el instante y suspenderse en colectivo además.

G- ¿Y después devino la conferencia escénica?
M- Comencé a sentir que la actuación separaba a las personas y empecé a trabajar sobre este término de la conferencia escénica. Si ya no hay ese despliegue de actoralidad o fisicalidad entonces, ¿qué queda? una persona frente a otra. Pensé en los espectadores, hay que acercarnos a ellos, hay que generar una relación. También me pregunté: ¿porqué tienen que decir otras personas lo que yo quiero decir? Entonces me subí a la escena, a contar y empecé a investigar lo experiencial; ¿cómo pasa la experiencia de uno al otro? Al final creo que eso es lo que más vivo está.

«El deshielo es inminente (apuntes para/sobre/ desde un camino)»

G- ¿Qué buscás en cada proceso? ¿Tenés una metodología?
M- Creo que cada proceso y cada proyecto van encontrando su propia metodología. En la investigación la primera premisa es «no sé qué va a pasar». Al principio se trata de juntar mucho material y ser muy disciplinado con las cosas que uno se propone hacer para ver si funcionan o no. Por ejemplo, para una obra que se llamaba La importancia de ver volar pelícanos hice el ejercicio diario de ir tres horas a ver volar pelícanos y la disciplina de hacerlo me empezó a proporcionar un montón de material, después lo mezclo con lo que leo y lo que pienso. También hago otra cosa en términos de metodología que le digo «las comparecencias» (un término de Teatro Línea de Sombra). Cuando estoy en un proceso me siento frente a la cámara a comparecer al menos una vez a la semana, empiezo a hablar de cómo va, lo voy conectando y me posibilita seguir creciendo, ver los hilos y luego es un material que puede ser usado o no. Creo que la premisa es ser fiel al proceso, partir del abismo y realmente no saber a dónde voy.

G-¿Cómo empezaste a pensar Notas para construir un paisaje sobre migración?
M- Cuando trabajé en Teatro para el fin del mundo conocí a a Angel Hernández que tenía un festival llamado La Bestia con migrantes y, como a mí los fenómenos sociales siempre me parecieron fundamentales, fui a La Bestia (el tren) y me volteó la cabeza. Al final, lo digo en el proyecto,»los migrantes son los maestros del camino».

G- ¿Había algún plan?
M- Cuando empecé a pensar en elaborar una pieza sobre migración me dije: «Quién sabe qué va a pasar, pero yo me voy a las vías». Era simplemente eso: ir a las vías a hablar con migrantes. Después, la propia convivencia y relación con las personas te empiezan a llevar y empiezas a decir: «Quiero hablar de esto, quiero hablar de estas personas». No me interesaba hacer teatro documental en el sentido de dar información de archivo sino de personas, de experiencias.

«El deshielo es inminente (apuntes para/sobre/ desde un camino)»

G-¿Y qué descubriste o encontraste?
M- Los migrantes dicen: «Todos tenemos un camino»; lo que más me pasó entonces fue que vi el mío, es decir, en el camino de ellos uno ve reflejado su propio camino. Y me pregunté: «¿Cuál es?». Entonces creo que el aprendizaje es cómo ellos te enseñan a mirar tu propio camino con su generosidad. Y así empezás a ver cómo todos en la vida tenemos un camino. También aprendí sobre lo transitorio y lo efímero que supone la migración, los ves y luego ya no los ves, y dices: «Ojalá haya llegado a su lugar».
Descubrí que cuando la gente está en estas situaciones liminales las relaciones son muy poderosas porque son maneras de resistencia. Nos encontrábamos a platicar diez minutos al lado de las vías y realmente lográbamos mirarnos, cosa que en la vida lo damos por hecho. Esos ratitos, porque eran ratitos como en la escena, donde nos relacionamos.

G- ¿Cómo fue trasponer estas experiencias a la escena?
M- Fue demasiado, como cuando Didi-Huberman habla del cuerpo de la memoria y dice que hay que atreverse a tener la memoria de los otros en el propio cuerpo para poder realmente hablar de eso. ¿Cómo te comparto esto que yo guardo acá? ¿Cómo lo agarro y cómo me afecta para luego pasartelo a ti y afectarnos y relacionarnos? Intentar tener el cuerpo de la memoria donde logras hablar de eso que le pasó a aquel. Tú lo conservas en tu memoria y es una manera de sobrevivir la memoria del otro y de honrarla.

«Notas para construir un paisaje (apuntes sobre migración)»

G- ¿Y estás ahora con un proyecto nuevo?
M- Sí, se llama La descolocación de las cosas y trata del estado de las cosas frente a la ausencia de las personas. Estas cosas que pierden su importancia objetual cuando ya no sirven frente a la ausencia de una persona o su desaparició,n que tiene una potencia bestial. Pienso que es a través de esas cosas que podemos ver más allá. Al final creo que son espejos muy profundos de la experiencia propia, entonces la investigación va en cómo se quedan estas cosas y cómo descontextualizarlas.
Pensando que lo más horrible que uno puede sentir, ser y pensar cabe y respira en los paisajes, he estado jugando con las cosas en estos espacios. ¿Qué hace una cafetera al lado del mar en su soledad de ser una cafetera sin que nadie la use? Para mí habla mucho de la soledad, te regresa una lectura muy particular porque tiene ese vacío que te permite atravesar la mirada.

G- Y por último ¿una recomendación de un libro y una canción?
M- Lo traigo porque lo empezé a releer hace poco: El Tao, me encanta. Y una canción te voy a decir la primera que me vino a la cabeza Old katarakt de Wim Mertens.

 

 

_____________________________

Share.

1 comentario

  1. Pingback: Recomendaciones musicales 2019 | ¡Ah! Magazine

Leave A Reply