Entrevista a Raquel Catalina, ilustradora

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Raquel Catalina es una ilustradora a la que descubrí por casualidad hace unos meses y que, desde entonces, sigo con entusiasmo. Sus ilustraciones, incluso los bocetos, son siempre evocativos; a veces poéticos, a veces tiernos, otras veces son divertidos…Y siempre un ejemplo de su dominio jugando con diferentes técnicas.  En esta entrevista, Raquel nos ha hablado de su proceso creativo y de sus próximos proyectos.

 

TINA – ¿Cuándo empezaste a interesarte por el campo de la ilustración? ¿Has tenido formación específica en ilustración o eres autodidacta?

RAQUEL – Estudié Bellas Artes en Madrid, en un momento en que no existía el boom actual de la ilustración, ni había tanta oferta formativa. Hace unos años, en 2010, hice un postgrado de ilustración en Valencia en el ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología) con Carlos Ortín, y fue a partir de ese momento cuando empecé a trabajar en el campo de la ilustración.

 

 

 

T – ¿Cómo es uno de tus días de trabajo? ¿Cuáles son tus técnicas favoritas? 

R – Intento mantener rutinas. Me gusta madrugar y procuro dedicar el primer momento de la jornada a dibujar lo que sea, cualquier cosa que no sea un encargo. Es mi momento de más energía y en el que mi mente está más despejada y lo invierto en esto, porque cuanto más lo hago, más valor le doy. Es un ejercicio en el que intento ser muy libre, no sé si al resto de ilustradores les pasa, pero yo he descubierto que me pongo muchos límites a mi misma. En un taller con Arnall Ballester, ilustrador que admiro, entró y miró la mesa donde estábamos todos trabajando y dijo: “Aquí veo pocos dibujos feos”. Desde entonces lo tengo en la cabeza como un mantra, si no haces unos cuantos dibujos “feos”, no estás permitiéndote arriesgar, ni siendo libre. El resto de la jornada la dedico a los encargos que tenga en ese momento. Intento organizarme bien para trabajar sin presión en la medida de lo posible, con margen para poder reposar y pensar lo que hago. 

Los materiales que uso son gouache, rotuladores y lápices de colores, sobre todo. También el ordenador, lo estoy retomando ahora. 

 

T – ¿Podrías contarme cómo fue el proceso creativo de algún proyecto que difrutases especialmente?

R – Acabo de terminar un álbum para Bruaá. Es una editorial portuguesa que publica unos libros maravillosos. El cuento me encantó desde el primer momento, es un cuento tradicional judío. Suelo leer el texto varias veces al principio, me busco un lugar tranquilo, procuro que no haya nadie que me moleste e intento conectar con la emoción que me transmite. A partir de ahí comienza una etapa de documentación y de tanteo, de abocetar y ver qué sale, de plantear el story. Voy dejando de lado el texto y volviendo a él, mi idea es intentar no pegarme a la literalidad de lo que dice, sino a esa emoción que mencionaba antes. Esta fase es larga, casi la mitad del proceso. Cuando creo que he dado con el tono del libro, empiezo a trabajar en los dibujos definitivos.  En este proyecto en concreto, el libro cambió mucho desde mis primeros planteamientos hasta el resultado final. Probé a bordar en el papel, a hacer collage… ideas que parecían estupendas en mi cabeza pero que cuando las llevaba al papel no funcionaban. Luego están los cambios de la propia editorial que, cuando confías en su criterio, como es el caso, son una aportación y un aprendizaje. Pero es curiosa la sensación de renuncia en el proceso, a veces parece que la manera de dibujar de uno está más definida por tus limitaciones, tus carencias, que por tus aciertos. El caso es que el tiempo suele enmendar ésto, y cuando dejas atrás las incertidumbres del proceso, te reenamoras del trabajo. Yo este libro lo he sufrido y disfrutado a partes iguales. Tengo muchas ganas de verlo impreso.

 

 

Ilustraciones para el libro «A manta do José»

 

T – ¿Cuáles ha sido tus principales proyectos hasta la fecha?

R – Trabajé bastante al principio para libros de texto. El año pasado Thule publicó El sueño del caracol, un libro-juego que era un proyecto personal muy querido en colaboración con Carlos Ortín. Este año he trabajado también para Edelvives con un texto muy bonito de Juan Kruz Igerabide, que el año pasado fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil. El libro se titula Luz en la sombra, y ha salido publicado esta primavera. Para final de año espero que salga el de Bruaá, A manta do José. 

 

T – ¿En qué estás trabajando ahora?

R – Ahora mismo estoy embarcada en tres proyectos. De nuevo estoy colaborando con Thule, y también para Ekaré. De esos dos proyectos aún no puedo hablar mucho. El tercero es un proyecto personal con Guadalupe Royán, somos amigas, ya tuve la suerte de ilustrar su libro de relatos Ven, siéntate aquí publicado en Adeshoras. Ha escrito por primera vez un cuento para niños y estamos trabajando juntas en él. 

 

 

Ilustraciones para el libro «El sueño del caracol»

 

T – ¿Hay algún tema que te interese especialmente ilustrar? 

R – Hay un libro, también de Guadalupe, se titula Alas. Este año hice la portada de su reedición, pero llevo dos años queriendo hacer algo con él, no sé bien qué, o ilustrarlo, o convertirlo en novela gráfica, o algo a caballo entre las dos cosas. No lo consigo, pero no abandono. Es un libro que me enamora y que me toca muy dentro. 

 

T – ¿Cúales son tus referentes y fuentes de inspiración?

R – Estoy al día de lo que se va publicando, Instagram también es una herramienta maravillosa para seguir el trabajo de ilustradores de todo el mundo que comparten sus cuadernos de bocetos, sus procesos… 

Tengo muchos referentes, pero por citar alguno, mencionaré algunos ilustradores cuyo trabajo, por una u otra razón, he estado mirando mucho este verano: Jesus Cisneros, Alice y Martin Provensen y Miroco Machiko.

Le doy mucha importancia a intentar buscar tu propio imaginario, a autoreferenciarse. Para eso, llevar un cuaderno en el bolsillo ayuda, mantener una actitud de alerta, atenta a lo que te rodea y buscar fuentes de lo más variado. Me gusta ir a las bibliotecas públicas y ojear libros de todo tipo.

 

Portada para «Alas»

 

Portada para «Luz en la sombra»

 

T – ¿Nos recomiendas un libro y una canción?

R – Como libro recomiendo Las diez mil cosas de María Dermôut. Como canción, A call to arms de Beirut.

 

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Más información:

www.raquelcatalina.com

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