Residencias Artísticas Raramente Organizadas (R.A.R.O)

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Las Residencias Artísticas Raramente Organizadas (R.A.R.O) seleccionan y coordinan a artistas de todo el mundo que quieran realizar una estancia artística en Buenos Aires o en Madrid y experimentar una inmersión en el tejido cultural de las ciudades, a través de itinerancias por diferentes estudios de artistas de la ciudad, open studios, visitas a museos y galerías y contactos con comisarios, críticos y agentes culturales. Almudena Blanco García, una de los fundadores del programa de residencias R.A.R.O, que surgió en Buenos Aires en 2014, y directora de R.A.R.O. Madrid, nos cuenta más sobre este proyecto.

IRENE- ¿Cómo y cuándo empieza tu relación con el mundo del arte?
ALMUDENA-
Estudié Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid, aunque en realidad quería hacer algo más relacionado con pintura y fotografía y me apetecía estudiar Bellas Artes, pero no me gustaba la idea de pasar por las pruebas de acceso. Como Historia del Arte también me llamaba mucho la atención, me decidí a cursarla. Lo que ocurrió es que sentí una decepción bastante fuerte en la carrera, sobre todo en todo lo referente al arte contemporáneo, que hasta quinto no apareció en el plan de estudios. Aprendí más sobre arte contemporáneo en las asignaturas de libre elección que tenía en la facultad de Bellas Artes o en algunos cursos de verano.
Casi al final de la licenciatura realicé unas prácticas en la galería de arte My name’s Lolita, y luego me contrataron por un tiempo. Allí aprendí el trabajo que existe detrás de una exposición: gestión, comisariado… Se me encendió la lucecita y dije: “Uy, esto me gusta”. Así que cuando terminé la carrera, decidí irme a Barcelona a realizar un máster de comisariado en arte y nuevos medios. Nuestro grupo era reducido y tuve la suerte de estudiar junto a gestores y artistas y esto me abrió mucho la mente. Después realicé las prácticas del máster en el MACBA, en plena crisis. Fue una experiencia muy enriquecedora, estuve en el departamento de registro y préstamo y aprendí muchísimo.
Tras un año en Barcelona y viendo que no había opción de seguir en el MACBA, decidí irme con mi pareja a Argentina y allí buscar trabajo relacionado con museos, galerías… Conocía un poco el sistema de las residencias de arte, pero no tenía mucha idea, hasta que en Argentina encontré trabajo en Proyecto Ace, un programa de residencias artísticas muy puntero; fue ahí donde conocí a mis socios de R.A.R.O.: Felipe García y Lina Ángel.

Almudena Blanco García

Almudena Blanco García

I-¿Qué panorama cultural te encuentras en Argentina?
A-
Dejo un Madrid, para mí, muy quemado. Y llego a un lugar que es increíble, en el sentido cultural; con un montón de gente activa y con ganas de hacer en un contexto de crisis permanente. Hay mucho movimiento autogestionado, independiente… Dan ganas de hacer cosas, es un espíritu que se contagia. Fue muy divertido y a la vez un desafío. Es un sitio en el que si quieres desarrollar proyectos, los vas a poder hacer, pero requieren paciencia y más si eres extranjero.
Una vez entré en Ace fue todo mucho más fácil. Allí tuve un contacto directo con artistas y creadores y pude ver cómo trabajaban, tanto en el taller, como en la sala de exposiciones y teníamos una relación muy estrecha, creamos una comunidad muy cercana y compartíamos mucho los procesos de cada uno.

I- ¿Cómo y cuándo surgen las residencias RARO?
A-
Surgen a partir de este trabajo en Proyecto Ace, donde estuvimos durante un año y por circunstancias ajenas a nosotros, los tres tuvimos que abandonar nuestros puestos. Lina, Felipe y yo decidimos que teníamos que hacer algo, porque ya conocíamos este modelo de residencias y sabíamos sus cosas buenas y sus cosas malas y estas últimas podíamos cambiarlas y mejorarlas. Así que empezamos a hablar en febrero de 2014 sobre la posibilidad de lanzar un proyecto con estas características. En noviembre de 2014 ya fue la fiesta de presentación de R.A.R.O.
Sabíamos que debíamos darle la vuelta al modelo de residencia artística típica y ahí es cuando se nos ocurrió la idea de realizar una itinerancia por una misma ciudad, a través de diferentes estudios de artistas para conocer a más gente, conocer más la ciudad y la esencia cultural de ésta. Queríamos también que, mientras los artistas residentes estuvieran trabajando, otras personas pudiesen entrar a ver cómo y qué hacen, comisarios, críticos, otros artistas… Llevarles a otros estudios aunque no fuesen a trabajar allí, pero que estableciesen relaciones con otros agentes culturales de la ciudad, que visitasen exposiciones… Una experiencia más global, en definitiva.

La artista brasileña Mari Velasco desarrollando su residencia R.A.R.O. Madrid en el estudio de Basurama.

La artista brasileña Mari Velasco desarrollando su residencia R.A.R.O. Madrid en el estudio de Fosforita.

I-¿Y cuándo surge R.A.R.O. Madrid?
A-
Cuando vuelvo a Madrid. Llevaba cuatro años en Buenos Aires y se me hacía muy duro estar tan lejos de mi familia y amigos, así que decidimos volver a España. Hablé con Felipe y con Lina y pensamos en hacer una versión de “copia y pega” de las residencias de Buenos Aires para Madrid. El proyecto allí lleva tres años, está muy consolidado y funciona muy bien: justo antes de irme recibimos una beca para traer artistas de las provincias de Argentina a la capital. El programa recibe mucho apoyo, han conseguido convenios con la embajada de Colombia para que artistas colombianos vayan a Buenos Aires… Además, nunca han dejado de ampliar las redes locales con más estudios de artistas.

I-¿Qué sensaciones tienes al volver a Madrid?
A
-Al volver a Madrid me encontré con una situación complicada, profesional y personalmente, porque cuando te vas piensas que todo el mundo se ha quedado parado, esperándote, y claro que no es así. Eres tú la que tienes que adaptarte. Tuve la suerte de trabajar unos meses en un festival de videoarte al llegar y después empecé a montar R.A.R.O. Madrid buscando estudios de artistas. Cuando conseguí unos siete u ocho, vi que podíamos despegar. Esto coincidió con una nueva etapa personal en la que me mudé a Edimburgo. Me lo tomé con calma y trabajé desde octubre de 2016 hasta enero de 2017 en la web y las redes de contactos, que ya sabían que yo iba a estar yendo y viniendo. En enero de 2017 por fin abrimos la primera convocatoria de R.A.R.O. Madrid y en junio inauguramos las residencias de Madrid.

I- ¿Qué se valora en los artistas que quieran realizar una residencia?
A-
Requisitos no hay muchos: que seas artista, que tengas algo de trayectoria y que tengas muy claro el proyecto que quieres desarrollar. Sobre la residencia, el mínimo de días son 30 y se pide que pasen al menos por dos de los estudios para que puedan llevar a cabo la itinerancia.
Un objetivo bastante principal en estas residencias –en mi opinión- es que exista una multidisciplinariedad, que se trabajen diferentes aspectos artísticos, dado que la variedad de disciplinas que se pueden trabajar en los estudios es muy amplia. Me gustan los proyectos que combinan varias técnicas en su proceso y que pueden sacar el máximo partido a los estudios.

I- ¿Qué aporta R.A.R.O. a los artistas residentes y a los artistas de los estudios con los que trabajan?
A
-A los residentes les aporta un conocimiento más profundo de la ciudad y contactar con gente que les interesa a través de las itinerancias, en la inauguración de la exposición de fin de residencia o en el open studio. En definitiva: difusión. Además, si no han estado nunca en Madrid es una oportunidad excelente para conocer la ciudad, los museos, las galerías, las exposiciones, los agentes culturales…
A los estudios les aporta, sobre todo, visibilidad, porque muchos no tienen tiempo de dedicarse a esta faceta social, al estar inmersos en su trabajo; desde colaboraciones con otros artistas a interactuar con otros estudios y agentes culturales de la ciudad. De hecho, en algún momento me gustaría, si fuese posible, hacer exposiciones de los artistas residentes junto con los artistas de los estudios en los que han estado trabajando.

I- ¿Cómo se organizan las residencias?
A-
Nos organizamos de manera bastante orgánica, aunque estamos intentando ponernos fechas fijas de convocatorias y hacerlas por trimestres. La siguiente será para los meses de octubre, noviembre y diciembre. Además, la gestión de las residencias incluye la búsqueda de financiación, llevar las cuentas de la asociación, buscar colaboraciones con otros espacios… No tengo un modelo a seguir, pero procuro tener un calendario más o menos cerrado aunque abierto a las posibilidades y necesidades de los residentes. A los artistas seleccionados se les envía un presupuesto, a los estudios implicados se les informa de los proyectos que los artistas quieren desarrollar con ellos y se pide la aprobación para las fechas que el artista haya solicitado. Cuando todo esto está cerrado, empieza la residencia.

I- Llevas a cabo una labor de acompañamiento en todo el proceso de residencia de los artistas, desde integrarles en el entorno cultural de Madrid, hasta aconsejarles y ayudarles en la exposición final de la residencia. ¿Cómo definirías esta parte de acompañamiento de los artistas?
A-
Existe una línea fina entre la coordinación y el comisariado y es complicado a veces, porque ese acompañamiento quiero hacerlo muchas veces desde la gestión cultural y establecer un distanciamiento intelectual, pero siempre me sale la parte de querer intervenir de una manera curatorial [risas]. He estudiado comisariado y tengo mi lado creativo, pero me cuesta mucho definirme como comisaria o curadora, es muy extraño para mí. Por lo que este acompañamiento al que te refieres no sé cómo definirlo.

I- ¿Cuál es el mayor reto de las residencias R.A.R.O.?
A-
Entender a los artistas, establecer con ellos una relación de confianza y que me hagan partícipe de sus proyectos. Que me vean como una figura en la que confiar pero que, a la vez, respeten mis tiempos y mis espacios.
El otro reto que supone el programa de residencias R.A.R.O. es conseguir que salgan adelante las itinerancias en los estudios, las visitas y los open studio, en tan solo un mes ¡y que salga bien!

I- ¿Qué balance haces hasta el momento de R.A.R.O. Madrid?
A-
Muy positivo. Supone una felicidad absoluta que algo a lo que le pones tantas ganas, se lleve a cabo. Que la gente esté contenta y que, llevando tan poco, la gente ya conozca las residencias es algo que anima mucho.

I- ¿Cuáles son los próximos objetivos de R.A.R.O.?
A-
Realizar una colaboración bilateral Buenos Aires-Madrid. Creo que ese es el objetivo principal a medio o largo plazo a conseguir. Algo que también sería muy bonito hacer es un intercambio de estudios, que con los que trabajo en Madrid que pudieran ir a Argentina y los de Buenos Aires a Madrid, eso sería muy interesante.
Otro de los objetivos es conseguir financiación.

I- Para terminar, ¿nos recomiendas un libro y una canción?
A-
Voy a recomendar el último libro que leí, “Patria”, de Aramburu. La canción es una que siempre estoy escuchando, “Cold little heart” de Michael Kiwanuka.

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Más información:

www.esraro.com

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