Poesía para habitar las calles: «Berlin» de Victoria Guerrero Peirano

0

Esta no es una línea cualquiera. Aquí venimos los buscadores de asilo. Entre todos formamos una línea larga, serpenteante, como un río amazónico visto desde el cielo. Por momentos hay risas nerviosas; por otros, hay silencio, uno muy crudo y lleno de incertidumbre. Son las 6 a.m. y los turnos se repartirán desde las 9 a.m. Ya somos más de cien. Poco a poco el cielo se va aclarando, así que saco de mi bolso el único acompañante que me pareció pertinente. Escojo una página al azar y leo:

¿Acaso no me trajeron aquí
Enseñándome
Im-pú-di-ca-
mente
a desear todo lo que se vende?

Estas palabras las escribe Victoria Guerrero Peirano, una poeta y activista peruana nacida en 1971. La traje conmigo porque la necesito, más por poeta y activista que por compatriota. La necesito porque, a lo largo de su obra, Victoria ha lanzado gritos profundos contra el poder externo sobre los cuerpos, sobre todo el de las mujeres, sobre la acción política, sobre la libertad y la liberación.

La línea se inquieta porque falta muy poco para que empiece la repartición de turnos. Alguien ofrece café sin que los polis se enteren. Como prólogo del poemario Berlin, de Victoria, un cuchillo afilado de Rodrigo Lira (Santiago de Chile, 1949- 1981):

Cada uno de nosotros
Vive sobrevive o subvive a su manera
Y, aunque no vivas como quieras
Como quieres quisieses o quisieras
Vives sobrevives subvives
Aquí resides
Por mientras pasa el tiempo que te separa de la muerte

Berlin, vio la luz en el año 2011, en la ciudad de Lima, a través de la editorial que puso en marcha la propia autora, Intermezzo Tropical. Pero lo que yo tengo en mis manos no es esa parte de la historia de la poesía contemporánea peruana, sino una reedición madrileña de 2019 que me encuentra reconociéndome nuevamente en una nueva ciudad y una nueva vida.

De este lado tampoco me esperan demasiados
Y yo sola me doy la bienvenida

Con Victoria me reuní dos veces. La primera en un bar mítico del espectro limeño, llamado El Queirolo. La segunda, en el piso de una amiga. Entre un encuentro y el otro habrían pasado al menos tres años, pero ese tiempo en la vida de la poeta es muchas vidas. Pienso en ella y su estancia en Boston (donde obtuvo el título de Doctora en Literatura Hispanoamericana), en Lima, en Berlín. Tres ciudades categóricamente distintas, tres vidas reunidas por la poesía y la denuncia. Porque sí, Victoria fundó en 2017, junto a otras compas activistas, el Comando Plath, un espacio que empezó a movilizar y remover la carca misógina del patriarcado peruano dentro y fuera de los límites literarios. Y, junto a publicaciones de mujeres que dejaron de tener miedo, se sumaron performances públicos en la Feria Internacional del Libro en Lima y en otras presentaciones de autores impresentables.

Nuestras armas son Chillar y Kombatir para pedir silencio

 

¿Qué pasaba en los años en los que se concibió Berlin? ¿Qué es lo que pasa este año en Madrid cuando se reedita? Parada en esta línea en alguna parte de Aluche (digo “alguna parte” porque no tengo idea de dónde estoy, salvo el nombre de la dependencia), repaso las voces de Victoria como si fueran recetas para el aguante y la resistencia. ¿Por qué Madrid? ¿Por qué Berlin? He leído términos como «indefensión» cuando se le pregunta a la poeta sobre esta publicación, así como también la he leído referirse a los miedos en las calles de una patria ajena, o incluso en las calles de la propia. Pero no va solamente de eso. La propuesta de Berlin acompaña el recorrido de un alma como cualquier otra que habita, que existe, que se reconoce y también se borra. Es un grito, sí. Pero también es una mezcla de distancias a veces dentro de nosotros mismos como forma de supervivencia. He ahí su potencia.

 

Pasamos a una carpa donde ya podemos sentarnos. Nos exigen silencio. Me refugio en algunos versos más porque sospecho que el frío que siento se parece más al miedo:


Tú has de cantar más alto
Aunque en ello se te vaya la vida
Tú no has de agachar la cabeza
Tú, más Vallejo que Vallejo en el congreso “antifa”
Aplacarás el viento de la Muerte contra las ventanas
Habrás de fundar un tiempo nuevo
En el que el Amor de los amores prevalezca sobre cualquier
                                                                                         [noche oscuramente
                                                                                         Olvidada
Y el daño desaparezca

Entonces
Todo estará mejor
Todo estará mucho mejor

Este 2019, Victoria publicó un poemario nuevo titulado Y la muerte no tendrá dominio, que habla sobre la muerte, sobre ella y su madre. Quizás lo pueda encontrar por aquí, quizás me toque buscarlo a mi regreso. Mientras tanto, abrazo fuertemente este Berlin que habla sobre todos nosotros (o sobre varios) y nos coloca frente al espejo de nuestros temores, cinismos, ternuras y trámites. Hay que seguir viviendo más allá del miedo. Y como recita y se despide la poeta:

Contra todo poder mal habido
Contra toda mirada de desprecio
En las calles de Lima Madrid Berlín o Boston
Ante esta pista de baile sobre la que han muerto muchos

Yo me levanto en señal de respeto y ofrezco esta danza digna y
Poderosa

_______________________
Más información:

comandoplath.com
estonoesberlin.bigcartel.com/product/berlin-victoria-guerrero-peirano

Share.

Leave A Reply