La lírica de los materiales en Luz Ángela Lizarazo

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Luz Ángela Lizarazo es una artista colombiana multidisciplinar que lleva desarrollando su carrera durante casi veinte años. Lizarazo destaca por tratar temas sociales con técnicas y materiales inusuales, como cabello o huesos. Acaba de inaugurar su última exposición en Roma, y hemos aprovechado su paso por España a su vuelta de la capital italiana, para saber más sobre sus procesos creativos y sus últimos proyectos.


IRENE: Fue gracias a tu madre que te diste cuenta de que tu pasión era el arte. Cuando comenzaste tu carrera artística ¿siempre tuviste claro que serías una artista multidisciplinar?

LUZ: Siempre lo pensé. Lo que más me gusta de trabajar en arte es investigar materiales. Creo que con todo es posible hacer arte y me lo ha demostrado la vida.
Esta investigación de materiales es también debida a tener unas abuelas costureras, un hermano tejedor, una madre que, si bien en ese momento no pudo dedicarse a una labor creativa, pintaba muebles, lacaba, pintaba en tela… A la vez estuve rodeada, en cierta manera, de diferentes manifestaciones creativas. He sido recientemente consciente de esto y fue precisamente a raíz de una entrevista que me hicieron, que comencé a encontrar los puntos que me habían traído hasta acá, como los entretejidos de los que una no es consciente pero salen. Y ahora mi arte es más consciente. Eso me da más fuerza y más seguridad a la hora de crear mis obras.

De la serie "Relicarios". Porcelana y tinta sobre papel. 2006.

De la serie «Relicarios». Porcelana y tinta sobre papel. 2006.

I: ¿Cómo es tu proceso artístico?

L: Yo únicamente puedo crear si estoy trabajando. En mi vida no hay nada peor que las vacaciones, para mi significan un momento de bloqueo y la nada absoluta.
Cuando estoy trabajando y estoy en el taller, las ideas empiezan a surgir. Mi proceso es así: estoy en una cosa y sé que voy a enganchar esa cosa con la otra, siempre es así.

I: Entonces, ¿qué fue antes la obra o la inspiración?

L: [Risas] ¡No lo sé! En mis fuentes de inspiración también existe mucha lectura. La literatura es muy importante para mí y el cine también.

De la serie "Peinar la piel". " Diálogo". Tinta y lápiz sobre papel rosaespina. 2004

De la serie «Peinar la piel». » Diálogo». Tinta y lápiz sobre papel rosaespina. 2004


I: ¿Cómo definirías tus obras?

L: Tengo una palabra para mis obras, yo digo que son tejidos. Lo veo como tejido. El tejido es algo que une una cosa con otra, para crear otra. Yo siento que mis obras son cada una un tejido en si misma, que a su vez se va tejiendo con otra o con otras, formando una gran red.

I: Tu obra destaca por lo delicado de la técnica y lo crudo del mensaje, ¿por qué buscas esta dicotomía?

L: A veces quiero hablar de temas difíciles de vivir, pero para mi siempre ha sido muy importante que mi trabajo tenga poesía. Yo no podría hacer una obra y que trate temas como la muerte, la inmigración… Y mostrarlos de una manera cruda. Para mostrarlos de una manera cruda ya hay otros artistas que lo hacen, y lo hacen muy bien. Creo que en una guerra no todos somos soldados , que también hay enfermeros, cocineros, personas que cuidan de los otros. Hay poetas, y por eso me gusta hablar desde ese otro lado de la realidad. Por ejemplo, si yo hablo de la fragilidad que es un tema fuerte, lo hago con una alambrada de espino hecha en vidrio, que es muy poético porque el material habla de esa fragilidad.
Muchas veces un grito te puede dar a entender muchas cosas pero si en lugar de gritar puedes decir lo mismo de otra manera más poética ¿por qué no?. Así es también en la vida misma, en nuestras relaciones con los otros. Uso mucho la palabra “poesía”, porque es una búsqueda constante en mi trabajo.

De la serie "Celosías, estéticas de la paranoia". "Jaula de oro". Rejas antiguas y espejo. Instalación. 2010

De la serie «Celosías, estéticas de la paranoia». «Jaula de oro». Rejas antiguas y espejo. Instalación. 2010

I: Normalmente vemos figuras femeninas en tus trabajos, ¿es por una posible identificación personal con las obras o se trata de una preferencia estética?

L: Para eso todavía no tengo respuesta. Tal vez nunca la vaya a tener. Es cierto y me lo preguntan mucho. Por qué siempre la figura femenina… Podría ser como tú dices por una identificación, y porque me muevo en un mundo mayoritariamente femenino, pero no puedo dar aún una respuesta que me satisfaga. No quiero inventarme un discurso al respecto. Encontraré la respuesta en algún momento.

I: Muchas veces a tus obras se les otorga un trasfondo feminista. ¿Estás de acuerdo con esto?

L: Sí y no. Creo que la gente identifica mi trabajo como feminista porque utilizo técnicas como el bordado. Sin embargo, a un hombre que utiliza el bordado como técnica no le llaman feminista, simplemente es un hombre que traspasa el límite del género para expresarse.
Hay cosas del feminismo que me gustan mucho, y por supuesto hago lo que hago porque soy mujer, pero no me circunscribo a ningún movimiento feminista. Haga lo que haga siempre va a haber gente que vea este tipo de lecturas en mi obra y no voy a luchar contra ello, aunque no quiero que me asocien únicamente con eso porque hablo de muchas más cosas.

De la serie "Bajo los párpados". "Cabeza llena de pájaros". Bordado sobre tela. 2013

De la serie «Bajo los párpados». «Cabeza llena de pájaros». Bordado sobre tela. 2013

I: Tienes obra de diversos formatos, desde muy pequeña a instalaciones de grandes dimensiones, ¿crees que hay alguno de ellos que anime o disuada a los coleccionistas a comprar?

L: No. Primero de todo, el formato nunca es un tema que me plantee a la hora de crear. Si yo quiero hacer una obra formato gigante nunca dudo en hacerla porque no pienso en si se puede vender o no. Además recientemente ha habido coleccionistas que han adquirido obra mía de gran formato. Unas obras realizadas hace ocho o nueve años y me encanta porque siento que el momento de mis obras llega cuando tiene que llegar. Estoy sorprendida porque cuando las hice pensaba que no se habían comprendido y ahora de repente, tras años guardadas, ha llegado su momento. Cuando te enamoras de una obra, no importa dónde la pondrás, cómo es de grande… Te enamoras y la quieres.

I: A veces utilizas materiales poco convencionales, como pelo en el caso de la serie “Tejidos”, y huesos de ave en la serie “Y”, ¿qué te aportaban estos materiales a la hora de realizar estas series? ¿Qué te llevó a utilizar esos materiales y no otros?

L: Cada uno me aporta algo diferente. Cuando trabajé con pelo era el hecho de tejer lo que era muy importante para mí; además quería hablar en ese momento de ser invisible y el pelo me permitía hablar de eso, del querer pasar desapercibido. Lo hice cubriendo cabezas con el mismo pelo armando un tejido que cubre todo, no deja nada visible Cuando he trabajado con vidrio es porque es el material que mejor expresa, a mi forma de ver, la fragilidad. Hago piezas muy delicadas que siempre están muy cerca del límite de la fractura
Cada material trae su significado y su fuerza Ahora los huesos, pues bueno, no es cualquier hueso: es el hueso de la suerte, es un hueso que solamente tienen las aves y es el responsable del vuelo y de sostener su cabeza, se llama fúrcula. Es un material cargado de significados e importancia.

De la serie "Tejidos". "Cabeza tejida".  Pelo. 2006

De la serie «Tejidos». «Cabeza tejida». Pelo. 2006

I: ¿Hay alguna técnica o material con los que te sientas especialmente cómoda?

L: Con lo que mejor me siento es con el dibujo. Me parece una meditación estar ahí, sobre el papel.. Horas enteras en un trabajo íntimo.
En realidad lo que estoy haciendo ahora con los huesos también es un acto de meditación. Es como un mantra que se repite una y otra vez, el hecho de unir una forma igual a la otra e ir creando una forma diferente a partir de las mismas, como los fractales, que a fuerza de repetirse van creando unas estructuras cada vez mas complejas. Me gusta este proceso para mis obras.

I: Muchas veces tus piezas tienen un trabajo artesanal muy importante como por ejemplo cuando trabajas con vidrio, ¿elaboras tú misma esta parte o trabajas con artesanos?

L: Me encanta poder trabajar con artesanos, que no todo lo haga yo. Hay piezas que realmente son tan difíciles de hacer que se necesitaría toda una vida de experiencia, y que yo no voy a adquirir en uno o dos años para utilizarla en un solo proyecto. Los artesanos son un regalo a mi vida. Poder hacer obra con mis ideas y su saber es maravilloso. Obviamente trabajo con ellos durante todo el proceso de fabricación de la obra y controlo el proceso porque hay un límite muy fino entre la artesanía y el arte, y en el proceso de fabricación la obra se puede volver artesanal y eso ya no me interesa, por eso hay que supervisarlo todo junto al artesano.

"Frontera". Vidrio soplado. 2008

«Frontera». Vidrio soplado. 2008

I: En tu serie “Territorio soñado” hablas de la territorialidad del ser humano y utilizas la fotografía, ¿se podría decir que esta técnica la usas para reflexiones de tipo social y otras como el dibujo, cerámica, textiles, etc.,  para reflexiones de tipo introspectivo?

L: No lo había pensado pero… ¡Sí! “Territorio soñado” está en proceso aún y trata de cómo las personas nombran sus terrenos en el campo y les ponen nombres muy positivos como: “la esperanza”, “el paraíso” y eso me encanta, cómo tú tienes una pequeña tierra y la marcas y la bautizas con un nombre como “el paraíso”. Proyectas tus sueños en el acto de nombrar.

I: ¿Cuáles son tus influencias y referentes artísticos?

L: Es cierto que siempre miro obras de mujeres.  Me encanta la obra de Mona Hatoum, Kiki Smith, Rudolf Stingel, Meret Oppenheim, Nalini Malani, Wolfgang Laib, Liza Lou, Ben Howard…

De la serie "Territorio soñado". "La gloria". Fotografía. 2014

De la serie «Territorio soñado». «La gloria». Fotografía. 2014

I: Partiendo de tus estudios de arte entre Bogotá y París, ¿se puede decir que tu obra está condicionada por esas dos visiones, digamos la latina y la europea?

L: No. Puede parecer raro, pero París no me marcó para nada, entre otras cosas porque llegué a París por motivos personales, no estaba buscando trabajar. Aparte de haber hecho la escuela de París, no fue un tiempo decisivo para mi trabajo. Me marcó más vivir en Madrid.

I: Viviste en Madrid durante diez años y luego volviste a Bogotá. Ese cambio dio lugar a la serie “Antejardines”. ¿En qué otros trabajos se ha reflejado este cambio?

L: En Madrid sí sentí que tuve un encuentro con el arte contemporáneo, París siempre lo sentí muy clásico, al menos en la época en que yo viví, hace 22 años. España sí que me marcó muchísimo a nivel de creatividad.
Fue curioso el cambio que noté cuando llegué a Bogotá, porque habiendo vivido toda mi vida allá, tuve que vivir en Madrid diez años para ver esas rejas tan impresionantes, con esos dibujos increíbles y darme cuenta de cómo las personas esconden su miedo detrás de eso. Es un miedo que se narra desde la estética. Este fue el primer impacto y siento que esta serie sólo pude haberla hecho desde Colombia. Tengo otro proyecto en marcha que sólo podría haber hacer desde allí, y “Territorio soñado” que como he dicho antes está en proceso y también es una serie que creo que sólo la podría hacer en Colombia. Los demás trabajos creo que no acusan tanto este impacto.

De la serie "Celosías, estéticas de la paranoia" Antejardines. Fotografía. 2010

De la serie «Celosías, estéticas de la paranoia» Antejardines. Fotografía. 2010

I: Hablas desde tu condición como artista inmigrante en la serie “El Dorado” donde conviertes insultos racistas en objetos preciosos o joyas y hablas de la inmigración y los trabajos a los que aspiran los inmigrantes. ¿Ha sido un problema tu nacionalidad a la hora de moverte en el ámbito artístico español?

L: No, a la hora de trabajar, nunca. Pero a la hora de convivir, de hacer parte de esta ciudad como ciudadana, me han insultado, me han llamado “sudaca” y me han despreciado por ser latinoamericana.
Yo esto ya lo he entendido: es un problema de cultura, cuando la gente es culta no tiene problema en tratar contigo, al contrario te pregunta y quiere saber sobre tu país. Cuando la gente es inculta, o tiene miedo de lo desconocido, hace este otro tipo de cosas. Yo no me engancho con estas cosas, pero sí quiero hablar de ellas a través de mi trabajo. Por eso surgió la serie porque me parece muy importante hablar de las diferentes visiones de personas inmigrantes en España, digo España porque era el país en el que yo estaba viviendo.
Hay cosas que una debe hacerlas visibles, aunque en principio no cambie nada, pero se hace ver de una manera poética, diferente.

De la serie "El Dorado". "Sudaca". Nácar de imitación. 2008

De la serie «El Dorado». «Sudaca». Nácar de imitación. 2008

I: En “Xenogamia” alcanzas una unión de folclores a través de esas peinetas tan españolas talladas con motivos de otras culturas. ¿Fue así como entendiste Madrid, una conexión entre culturas?

L: “Xenogamia” justamente para mí no tiene tintes racistas. Xenogamia es una palabra de la botánica que se usa cuando se unen dos especies para crear una más fuerte, eso es lo que yo quiero transmitir con “Xenogamia”, cómo la sociedad y la cultura españolas se enriquecían gracias a los aportes de otras culturas que llegan acá. Lo quería transmitir cogiendo un elemento tan español como la peineta e intervenirlas con imágenes de otras culturas, sobre todo precolombinas, pero también indias, africanas… Es una mirada a la realidad.

I: ¿En este tipo de series buscas básicamente denunciar lo que ocurre con la inmigración?

L: Sí, dentro del marco de “El Dorado”, sí. Porque consiste en hacer ver cosas que mucha gente no quiere ver.

De la serie "Xenogamia". "Peineta Maíz". Fotografía. 2008

De la serie «Xenogamia». «Peineta Maíz». Fotografía. 2008

I: La exposición que has inaugurado en la Real Academia de España en Roma (con el apoyo de la embajada de Colombia en Roma) junto a Ana María Rueda expone precisamente obras de la serie “El Dorado”. ¿Cómo crees que se complementa tu trabajo con el de Ana María Rueda?  

L: Ana María está trabajando el tema del desplazamiento forzado dentro de Colombia, que en este momento llega a ser de 7 millones de personas. Y nos pareció que mi obra del “El Dorado” era perfecta para unir dos tipos de desplazamientos, uno dentro de nuestro país y otro, del que yo hablo, las migraciones, en concreto a España por mi experiencia personal. La exposición se llama “Correr el telón” porque justamente habla de eso, correr el velo y hacer ver una realidad que está presente. Además en el caso de la obra de Ana María trata este fenómeno triste, uno de los problemas más graves que existen ahora mismo en Colombia. Personas que han tenido que abandonar sus hogares por la guerrilla o por los paramilitares. Personas que vivían y trabajaban en el campo, y se ven obligadas a mudarse a una ciudad tan salvaje como Bogotá.

I: ¿En qué proyectos estás trabajando ahora?

L: Estoy con “Y”, este proyecto me tiene muy emocionada y contenta. Con estos huesos de aves, fúrculas, comienzo a hacer tejidos. Esta serie une unos conceptos que son para mi muy importantes en este momento, que son la suerte, el vuelo y el deseo.
Me parece increíble como podemos nosotros sentir que por el simple acto de partir un hueso puede cambiar nuestro destino. Este hueso para nosotros significa tan sólo pedir un deseo, pero para las aves sostiene su cabeza y es el eje central de su estructura para el vuelo. De las puntas de ese hueso, salen las alas. Y sobre el concepto del vuelo, bueno, la literatura siempre ha estado llena de historias de personas que han querido volar. En el sentido que yo lo trabajo tiene que ver con la transcendencia, como una manera de elevarse, de pasar de un estado a otro. El comienzo de todo
esto fue mi obsesión con los pájaros, que son el símbolo de la libertad y en especial mi serie del “Pájaro de cola de trenza”.En esta serie comencé mi reflexión sobre el vuelo y la imposibilidad de volar, con una ave cuya cola es una trenza tan larga que hace muy difícil su vuelo. Trabajé como una coleccionista de esta nueva especie durante 3 años, reuniendo imágenes alrededor de esta ave. Llegué a reunir casi ochenta piezas diferentes.

De la serie "Y". "Fractales.  Fúrculas. 2014

De la serie «Y». «Fractales». Fúrculas. 2014

I: Para terminar nos gustaría que nos recomendaras una canción y un libro.

L: La canción,  Matthieu Saglio – Cello Solo. Y el libro «El vuelo mágico» de Mircea Eliade.

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Más información:

Web de Luz Ángela Lizarazo

 

Créditos de las imágenes: luzangelalizarazo.com

 

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